
Con el cambio de estación se impone recrear los espacios verdes; algunos consejos de los especialistas
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La llegada del otoño es la época más adecuada para mejorar y reacondicionar los jardines, así como para recambiar plantas, césped, flores, árboles y arbustos. Claro que quienes encaren esta tarea deben saber que requiere atención y paciencia, ya que por meses no se advertirán los resultados.
"Cuando a los árboles comienzan a caérseles las hojas, empieza la etapa de los trasplantes. Para ayudar a la memoria, basta recordar que los meses más adecuados son los que no tienen erre: mayo, junio, julio y agosto", expresan Carlos y María Cristina Curzi, del vivero Las Calas (San Martín 1200, Escobar).
Según los especialistas, esto se debe a que las plantas comienzan a bajar su nivel de actividad y que al ser trasplantadas sufren mucho menos el estrés del cambio que durante los meses más calurosos, cuando necesitarían más agua y cuidados para sobrevivir al impacto.
"Pese a esto, en nuestro local tenemos plantas para todo el año, porque el mercado lo pide", dicen, aunque insisten en la importancia de ahorrarles días traumáticos.
Los Cunzi sugieren que los arbustos enanos y las herbáceas son especies recomendadas para esta época; lo mismo sucede con las gramíneas y las cortaderas. Estas son muy elegidas por su elegancia y porque se adaptan muy bien al terreno por ser una especie autóctona.
Distintos especialistas aconsejan para la decoración bucear en la creatividad de cada uno al armar un jardín, pero también atenerse a algunos modelos de inspiración.
No hay nada más descorazonador, dicen, que un cuadrado o rectángulo bordeado de plantas y flores, con algunas aquí y otras allá, dispersas, como para matizar. La decoración simétrica, típicamente occidental, conjugada con las formas de jardines zen orientales, proclives a los números impares y al uso de formas irregulares -muchas curvas- sumadas a piedras, agua, madera y rocas, pueden conjugarse en armonía. La recomendación básica es que el césped sea tenido en cuenta como un elemento más del diseño.
Patricia Sawatani, una de las propietarias del vivero que lleva su nombre -San Martín 1430, Escobar-, agrega que en cuanto a las flores, la viola patiola -una variedad nueva de la línea de los pensamientos- es muy recomendable, ya que es como una viola cornuta, con flores más grandes, muy floribunda, perfume sutil y floración de largo tiempo.
Recomienda también las prímulas obcónicas, que florecen en pocos meses y se dan en rosado, lila, azul, blanco y naranja: "Son ideales para crear manchones dentro de un jardín", afirma Sawatani.
Patricia sugiere que la época es también propicia para el cultivo de árboles frutales y rosas. "La dificultad con éstas es que no crecen bien en tierra de relleno y es posible que se marchiten; por eso es necesario cultivarlas con buena tierra", dice.
"En cuanto a las plantas de interiores, todo depende de las condiciones de luz que tenga la casa", comenta Sawatani, indicando que para ambientes con baja intensidad lumínica todas las variedades de potus son adecuadas y también varias gracaenas, mientras que para que los helechos se desarrollen deben tener luz disponible en abundancia.
También es temporada de resiembra para el césped del tipo ray grass, que se muere en invierno, por el kikuyo, gramillón o bermuda, que crece y resiste las heladas. También se puede plantar grama brasileña, que dura todo el año.
"Siempre aconsejamos la siembra temprana", dicen Margarita e Iris Hisaki, a cargo del vivero homónimo (San Martín 1205, Escobar), que fundó su abuelo, uno de los primeros inmigrantes japoneses que llegó en 1927 a la zona.
Por otra parte, si se puede planear a largo plazo se puede optar por sembrar árboles frutales como limoneros, naranjos, mandarinos o kinotos -por citar algunos-, que a la llegada del verano regalarán una frescura única. En cambio, si lo que se busca es delimitar cercos, las tuyas (que se plantan sólo en invierno) son apropiadas para esta función.
Finalmente, las hermanas Hisaki recomendaron: "Quienes quieran cuidar las plantas del ataque de insectos deberán sembrar caléndulas en los perímetros, ya que éstas cumplen la función de ahuyentarlos".
Siembra temprana y planificación a largo plazo
También es temporada de resiembra para el césped del tipo ray grass, que se muere en invierno, por el kikuyo, gramillón o bermuda, que crece y resiste las heladas. También se puede plantar grama brasileña, que dura todo el año.
“Siempre aconsejamos la siembra temprana”, dicen Margarita e Iris Hisaki, a cargo del vivero homónimo (San Martín 1205, Escobar), que fundó su abuelo, uno de los primeros inmigrantes japoneses que llegó en 1927 a la zona. Por otra parte, si se puede planear a largo plazo se puede optar por sembrar árboles frutales como limoneros, naranjos, mandarinos o kinotos –por citar algunos–, que a la llegada del verano regalarán una frescura única. En cambio, si lo que se busca es delimitar cercos, las tuyas (que se plantan sólo en invierno) son apropiadas para esta función.
Finalmente, las hermanas Hisaki recomendaron: “Quienes quieran cuidar las plantas del ataque de insectos deberán sembrar caléndulas en los perímetros, ya que éstas cumplen la función de ahuyentarlos”.





