
En Bernal, partido de Quilmes, la expansión edilicia se registró cerca de la estación; se sumaron a los chalets edificios destinados a una demanda diversificada
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El desarrollo edilicio en la ciudad de Bernal, que pertenece al partido de Quilmes, se fue extendiendo alrededor de la estación del ferrocarril, como en otras localidades del suburbano bonaerense, y con loteo de viejas chacras de la época colonial. La historia cuenta que cientos de hectáreas pertenecían a Pablo Bernal, cuyo hijo Félix se instaló en una porción de esos terrenos en la primera mitad del siglo XIX, construyendo una magnífica residencia.
El crecimiento comenzó por 1850, año de la fundación del pueblo. Félix Bernal, a quien se debe el nombre de la estación ferroviaria, por esos tiempos decidió lotear su campo en chacras. Los posteriores propietarios, entre ellos la familia Bagley, las fueron ofreciendo como viviendas de fin de semana, por la tranquilidad y el buen clima que ofrecía esa zona, y que comparando se puede parecer a lo que en la actualidad proponen las urbanizaciones.
El encanto del medio ambiente con la cercanía al Río de la Plata y la fluidez de los medios de transporte –trenes y micros– influyeron en el rápido desarrollo y la construcción de numerosas viviendas tipo chalets con terrenos interesantes, por las ventas de las tradicionales quintas, que pasaron a ser residencia permanente. Por el crecimiento demográfico, Bernal alberga a más de 130.000 habitantes, fomentando las construcciones en alto, con un desarrollo inmobiliario en pleno crecimiento.
Según Bito Ventivegna, titular de Ventivegna Propiedades, "las nuevas edificaciones no fueron aceptadas, en un principio porque quebraban la uniformidad del paisaje de techos rojos y arboledas, características del Bernal centenario". Inexorable con el paso de los años, el pueblo se convirtió en ciudad con las necesidades lógicas de sus vecinos, confortabilidad, servicios y rápidos traslados, concentrados en el sector central, donde "se permite construir edificios de 13 o más pisos, con restricciones para otros barrios en los que solamente se pueden levantar hasta cuatro pisos", indica Yolanda Verón, responsable de Verón Propiedades. Las arterias en las que se presentan los desarrollos mayores son Castro Barros, Belgrano, 9 de Julio, 25 de Mayo y San Martín.
Estos emprendimientos se favorecieron con "el fácil acceso a la Autopista La Plata-Buenos Aires, muy cercano a la estación, más la amplitud de locales comerciales y gastronómicos e instituciones de salud y educación", apunta Francisco Martín Veltri, broker adherido a RE/MAX Sur. Luego añade: "El bernalense es muy apegado a su lugar, por eso el 80% de los compradores de las nuevas unidades son vecinos mayores, que buscan una vivienda más chica y segura, o parejas jóvenes que inician su convivencia"; la mayoría son referentes de clase media.
En cuanto a los inversores, "muchos pertenecen a la misma zona y con el aporte de importantes desarrolladores se incorporaron otros interesados en concretar negocios aunque no pertenezcan a esa zona, sino a otras aledañas como Quilmes, Wilde o Avellaneda", refiere Tomas O’Keefe, director general de Inmobiliaria O’Keefe. A comerciantes y profesionales se han sumado empresarios, que en algunos casos invierten para obtener una renta y en otros, los que viven más alejados, para sus hijos que estudian en la Universidad Nacional de Quilmes, en el sector oeste de Bernal, pero cercana al centro de la ciudad.
En el perímetro central, para construir solamente se consiguen casas antiguas con terrenos amplios, las que históricamente se demolieron. Aunque ahora dice O’Keefe, "la Municipalidad de Quilmes comenzó a exigir a los desarrolladores que mantengan en pie esas construcciones antiguas, como por ejemplo en Mansión Towers, complejo de dos torres de categoría de 12 pisos cada una, donde la casona originaria se transformó en el SUM".
Con referencia a los valores de comercialización, la unidad usada de dos ambientes oscila entre 75.000 y 85.000 dólares. Las nuevas, con similar superficie, unos 45 metros cuadrados, rondan entre 95.000 y 120.000 dólares. Si estas unidades se ofrecen con cocheras se incrementan de 10.000 a 20.000 dólares. Respecto de los alquileres, la demanda es importante, pero la oferta es escasa. Por esa razón, los valores se han incrementado. Por ejemplo, una unidad de dos ambientes con cochera varía de 3000 a 3600 pesos mensuales, y un departamento de 3 ambientes con cochera se calcula entre 4500 a 6500 pesos por mes, además de las expensas, los impuestos y servicios.





