El chef Diego Domínguez Almudévar cuenta el método asiático para lograr un arroz blanco suelto y esponjoso
El cocinero explica una técnica tradicional que permite medir el agua sin utensilios; los trucos y el paso a paso
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Preparar arroz blanco puede parecer una tarea sencilla, pero lograr que quede en su punto, sin que se queme o adquiera una textura pastosa, requiere precisión.
Una metodología de origen asiático, difundida por el cocinero Diego Domínguez Almudévar, propone una forma práctica de medir el agua sin necesidad de tazas ni balanzas.

El arroz es uno de los alimentos básicos más consumidos en el mundo. Puede servirse como acompañamiento, convertirse en plato principal o incluso utilizarse en preparaciones dulces. Sin embargo, conseguir que los granos queden sueltos y esponjosos puede resultar complicado si no se siguen ciertos pasos durante la cocción.
A través de un video, el cocinero Diego Domínguez Almudévar, conocido en redes sociales como Diegodoal, recomienda aplicar una técnica habitual en países asiáticos que solo requiere una cacerola y el dedo índice como herramienta de medición.
El primer paso es elegir el tipo de arroz. Domínguez opta por la variedad jazmín, que describe como aromática y esponjosa, aunque señala que quienes prefieran un grano más suelto pueden utilizar basmati.

Una vez seleccionada la variedad, se coloca la cantidad deseada de arroz en la cacerola y se lava repetidamente hasta que el agua salga transparente. Este proceso permite retirar el exceso de almidón.
Después se añade agua hasta cubrir el arroz. La medida se toma introduciendo el dedo en la cacerola hasta tocar el fondo: el nivel del agua debe llegar al primer pliegue del dedo.
A continuación, se cocina a fuego medio-alto sin remover. Cuando el agua comienza a evaporarse y aparecen burbujas en la superficie, se tapa la cacerola y se reduce el fuego al mínimo.
El arroz debe cocinarse durante 12 minutos. Tras ese tiempo, se retira del fuego y se deja reposar cinco minutos más sin destapar. Finalmente, se abre la tapa y se sirve.
Uno de los errores es calcular mal la cantidad de agua. Aunque la proporción suele variar según el tipo de grano, la técnica del dedo permite ajustar la medida de forma sencilla.
Otro error común es no lavar el arroz previamente. Durante la cocción, el grano libera almidón, lo que puede provocar que se apelmace si no se ha enjuagado correctamente.
Remover el arroz mientras se cocina también afecta la textura, ya que favorece la liberación de almidón y puede romper los granos. Asimismo, utilizar una cacerola con fondo delgado aumenta el riesgo de que el arroz se queme en la base.
Por Camila Paola Sánchez Fajardo






