¿Probaste las pastas combinadas con palta y tomate? Quedan riquísimas y es una forma distinta de comer unos fideos. Esta salsa de palta queda muy bien con cualquier pasta seca o fresca. Mostacholes, tallarines, tirabuzones, penne rigatte, Incluso funciona muy bien con algunas pastas rellenas, porque les aporta color y frescura. Además, la podés comer tibia o fría como si fuera una ensalada, así que los fideos con palta son un plato ideal para comer al lado de la pileta en una tarde de verano. Las pastas no tienen mayores secretos: se hierven en agua con sal, por el tiempo que cada variedad exige -habitualmente entre 4 a 8 minutos-, se cuelan si son fideos o se sacan con espumadera si son pastas rellenas y se rocían con chorrito de aceite al retirar. Sobre el plato se le agrega la salsa elegida que en este caso es una sabrosa mezcla de palta con tomate, limón, oliva y hierbas. Disfrutala.
Cocinar las pastas en forma habitual, en una olla de agua hirviendo con sal; luego colar y servir.
En una licuadora colocar todos los ingredientes (menos el tomate) en la licuadora: las paltas peladas y sin carozo, el jugo de limón, el aceite de oliva, el ajo, el cilantro, la sal y la pimienta.
Procesar hasta obtener una mezcla homogénea, espesa pero sin grumos. Se puede agregar más jugo de limón o agua fría para lograr la consistencia de salsa.
Cortar los tomates crudos en concasé (cubitos pequeños).
Echar la salsa de palta sobre los fideos, luego agregar los cubos de tomate y decorar con cilantro.
En lugar de cilantro podés usar cualquier otra hierba fresca para decorar los fideos con salsa de palta: albahaca, perejil o menta.
Si en lugar de la salsa licuada preferís sentir la textura de la palta podés cortarla en cuadraditos, mezclarla con el tomate y condimentarla con el aceite y el limón. Por supuesto podés reemplazar el tomate por los cherry para decorar el plato.