Una receta para hacer en verano, aprovechando que las arvejas son de temporada. Antes de pasarte esta receta magistral de arvejas rancheras, acordate que esta legumbre mágica, protagonista de tantos cuentos infantiles, es llamada por otros nombres en distintas regiones hispanohablantes: guisante y chícharo. Ahora sí, vamos a este plato lleno de sabor y de color. Se llama “ranchera” porque tiene la incorporación de los huevos rancheros que se comen en México, así que si querés cantarte una ranchera mientras cocinás, dale palante, que cocinar es diversión. ¿Como que no conocés ninguna ranchera? Te paso un memo: “Ese lugar que tienes, cielito lindo junto a tu boca...”, La Bikina, Si nos dejan, Y si no te salen, cantá La cucaracha que no es una ranchera pero es la canción mexicana más popular del universo. Volviendo a estas arvejas sabrosísimas con huevo, tomate y muchas especias, fijate esta receta facilísima, con pocos pasos y solo ensuciando una sartén. Hacela y disfrutá de un plato súpernutritivo.
Rehogar la cebolla en juliana en un poco de aceite.
Agregar el tomate, una pizca de azúcar y cocinar unos minutos.
Condimentar con azúcar, pimentón, sal, orégano y comino.
Agregar las arvejas, mezclar, ahuecar y deslizar un huevo en cada hueco.
Cocinar hasta que cuajen.
Terminar con perejil picado.
Un dip con arvejas para la picada: Procesar 1 paquete de arvejas congeladas con 1 pote chico de queso crema, 1 diente chico de ajo, hojas de menta, sal, pimienta y azúcar. Servir frío con tostadas.