Forrar un molde de 23 x 23 cm con papel manteca. A mí se me había terminado y usé papel metálico.
Enmantecarlo o rociarlo como el spray vegetal. Reservar. Precalentar el horno a 180 grados.
En otro recipiente, cernimos el almidón de maíz con el cacao y reservamos.
Volcamos la manteca en un jarrito y la ponemos a derretir sobre un difusor.
Cuando está bien blanda recién agregamos el chocolate, para evitar que se queme. ¡Fuego mínimo!
Pongo el azúcar en un bol y agrego los huevos de a uno, batiendo bien luego de cada incorporación, hasta lograr esa mezcla espumosa y clara que tanto nos gusta.
Con una espátula de madera revolvemos bien el chocolate con la manteca hasta lograr una mezcla tentadora y aterciopelada.
Luego la mezclamos con la preparación de huevos y azúcar. Finalmente, echamos de a poco el almidón y el cacao y batimos con la batidora enérgicamente por un minuto. Si quieren, es ahora el momento de agregar las nueces.
Volcar en el molde y llevar al horno por 25/30'. Ojo, no recocinar. Sacar del horno y dejar enfriar totalmente antes de cortar los brownies.
A veces yo espolvoreo con azúcar impalpable o con cacao. ¡IMPERDIBLES! Se pueden conservar a temperatura ambiente por cuatro días, y un mes en el freezer.