Una receta liviana y bajas calorías. Estos rollitos de pescado con pesto de albahaca tienen mucho perfume. Los hicimos con merluza pero cualquier filet de pescado fresco, como abadejo o mero, son perfectos para esta preparación. Realmente, esta es una receta muy sencilla que te permite tener en pocos minutos el almuerzo o la cena listos, y con pescado, una proteína llena de propiedades, que los argentinos tenemos que incorporar más a nuestra alimentación. Por suerte es uno de los pescados más fáciles de conseguir ya que abunda en nuestra costa atlántica. La merluza es un pescado blanco de agua salada que vive a 200 metros de profundidad y realiza una migración todos los días a la superficie para buscar alimentos. La merluza adulta mide entre 20 y 27 centímetros y pesa aproximadamente 8 kilos. Si una merluza pesa menos de 2 kilos, no se considera merluza sino pescadilla. Con estos datos podés pedirle a tu pescador amigo que te muestre el pescado antes de hacerlo en filets para saber que es un pescado grande y fresco. La receta de la merluza con el pesto de albahaca, a continuación:
Lavar los filetes de pescado, abrirlos, condimentarlos con la nuez moscada, la sal, bañarlos con el jugo de limón y arrollarlos. Sujetarlos con un palillo.
Colocarlos en una cacerola, cubrirlos con el caldo y llevar al fuego.
Una vez cocidos, dejarlos enfriar en el fondo de cocción. Luego, escurrirlos, quitarles los palillos y distribuirlos en una fuente.
Pesto: procesar los ajos pelados picados junto con las hojas de albahaca, la sal y el queso. Agregar, poco a poco, el aceite en cantidad suficiente como para formar una pasta no muy chirle.
Servir el pescado decorado con los casquitos de tomate y limón. Servir el pesto en una salsera.
Como seguramente sabés, el mejor acompañante para cualquier plato con pescado es la papa al natural, simplemente una papa hervida con sal y, si querés, un chorrito de aceite. Sumalo a estos rollitos de pescado con pesto, si querés una guarnición fácil y saludable.
La cocción en rollito permite que el pescado no se deshaga ni se desmenuce en la fuente, pero no es obligatorio para esta preparación. Podés hacer el pescado con pesto simplemente dejando los filetes enteros y si se deshace, lo comés estilo chupín de pescado. Queda riquísimo. Y si lo mezclás con arroz blanco es un platazo.