
Llamada ‘Pod-Idladla’, esta casa modular es un proyecto de la arquitecta Clara da Cruz Almeida. Con la sencillez como bandera, su estructura se conforma de una base de madera y un “capuchón” de acero inoxidable. El diseño se basó en tres objetivos: establecer el espacio vital mínimo, reducir el desperdicio usando materiales de dimensiones estándar y facilitar su transporte.

El modelo puede ser tanto una casa rodante como la solución para una moderada independencia en el jardín del hogar familiar.

La cocina tiene mesada de acero inoxidable con anafe. El bajomesada esconde espacio de guardado, sitio para el congelador y una compostera. Sobre la bacha, estantes regulables.

En la parte delantera están la cocina y el comedor, mientras que en el área posterior se ubica el ‘task room’, que puede ser escritorio, despensa, segundo dormitorio o simplemente “espacio vital”. El pasillo que comunica ambos frentes es también la ducha: el piso es de madera tiene está tratado para repeler el agua. Así se evitan resbalones y la zona se puede volver a usar rápidamente después de un baño.
¿Es lógico que un lugar que se usa cinco minutos por día ocupe tantos metros? La arquitecta Clara da Cruz Almeida respondió esa pregunta ubicando la ducha en el pasillo frente al baño.

El dormitorio del entrepiso se percibe espacioso gracias a la inclinación del techo y la disposición de las ventanas.

En una casa pequeña, cada ambiente debería tener doble o incluso triple uso, por eso proyectamos espacios, no habitaciones.”
— Arq. Clara da Cruz Almeida
La casa está preparada para conectarse a los servicios regulares y para funcionar de forma independiente.
































