A orillas de la playa de Manantiales, este departamento es una invitación a disfrutar de la esencia más genuina del verano costero en clave relajada y atemporal
2 minutos de lectura'
“Suavizar... esa fue la idea. Suavizar colores, materiales, geometrías y texturas”. La interiorista y diseñadora industrial Valeria Lamas resume así su intervención en esta unidad del edificio The Colette Residences en la playa de Manantiales, uno de los balnearios más emblemáticos de Punta del Este.

Además del equipamiento y ambientación integral, se trabajó con una estética de casa de playa sumando, por ejemplo, revestimientos de machimbre blanco y puertas corredizas en la cocina −así como en la zona de los dormitorios y el estar de la TV− para una circulación flexible acorde con la dinámica de los días de vacaciones.

Para ello, Valeria asumió la dirección general desde Buenos Aires sobre un proyecto del Estudio Cánepa-Sevilla con ejecución de Melanie Guibert. El trabajo en equipo dio resultados óptimos y cumplió con todos los objetivos planteados, justo a tiempo para estrenar este refugio de ensueño entre el cielo y el mar.

Ingrávido, como suspendido en la orilla, el living está inmerso en un paisaje de arena, mar y cielo que fue la guía e inspiración del proyecto.

Las líneas de la arquitectura se suavizan gracias a una paleta tenue, texturas naturales y geometrías orgánicas a tono con el entorno.

El comedor y la cocina

Un cerramiento corredizo sobre la barra separa la cocina del comedor. Blanco de un lado y roble del otro, el mueble es una efectiva transición entre los dos ambientes.

Separar la cocina permitió mantener sus elegantes revestimientos en negro y madera, y habilitar una paleta más fresca y playera para el ambiente principal.

Dormitorio juvenil

La exquisita selección de diseños para estos ambientes incluyó varios favoritos de la interiorista Valeria Lamas. “Fue muy satisfactorio trabajar con estas piezas”, aseguró.



“Trabajamos mucho en la síntesis de elementos para mantener la premisa del descanso visual, mental y físico; que todo se sintiera liviano”.


Todo el paquete del dormitorio principal mira hacia el mar, al igual que el estar.

Más notas de Casas de playa
En tres meses. Con construcción en seco, hicieron un quincho que se integra con naturalidad a su casa de veraneo en Pinamar
En Mallorca. Una decoradora argentina y su marido compraron una caballeriza en ruinas y la convirtieron en su casa de verano mediterránea
Vivir en "La Orilla". Un dos ambientes con aires playeros para una joven diseñadora gráfica amante del surf
1Reforma de un PH de 84m2: se mantiene su encanto porteño y se optimiza el espacio familiar
2En tres meses, hicieron un quincho con construcción en seco que se integra con naturalidad a su casa de veraneo en Pinamar
3Una flamante casa en Luján con tres pérgolas “voladoras” gana calidez con piedra, madera y un paisajismo sensible
4Te mostramos distintas formas de armar composiciones de cuadros








