El nuevo electrodoméstico y la idea de “una lavada de cara” fueron el puntapié para un cambio radical.
2 minutos de lectura'
“Siempre intentamos superar las expectativas durante el proceso de diseño”, dicen las arquitectas Alejandra Tobar y Vanesa Schmidt, creadoras de estudio Vara. Esa característica también describe esta reforma que empezó por la necesidad de instalar un lavavajillas y, de paso, renovar los frentes del mobiliario y terminó cambiando la dinámica de la vida familiar.

La idea era no sobrecargar el ambiente, por eso apostamos al monocromo, para sintetizar y generar sensación de espacio y luminosidad”
— Arquitectas Alejandra Tobar y Vanesa Schmidt, estudio Vara

Menos divisiones, más espacio
Las arquitectas detectaron problemas de distribución y un gran potencial que abordaron en tres propuestas. La primera, contemplando solo la premisa inicial, otra intermedia y la más osada: integrar lavadero, cocina, living y comedor.

La casa se percibía muy chica, la cocina estaba en un pasillo y cuando entrabas, te chocabas la heladera. Se sentía mucho el metraje”
— Arquitectas Alejandra Tobar y Vanesa Schmidt, estudio Vara
En planta

Cocina integrada, derribando mitos
Con una nena de tres años, los dueños eran reticentes a tener todo a la vista. “Les transmitimos que aumentar el espacio de guardado con un lugar para cada cosa, facilita mantener el orden”, repasan Vanesa y Alejandra.

Tip de expertas: si hay lavavajillas, no es necesario tener una pileta enorme, conviene más priorizar espacio de mesada.
Mover instalaciones da mucho miedo pero la dupla de Vara es categórica: “es lo más fácil, sobre todo si vas a romper para cambiar revestimientos”. Y suman que siempre conviene pedir los planos a la administración del edificio.

El gran mito de la cocina integrada es el olor a comida, nada de qué preocuparse con un buen extractor y en un departamento con varias ventanas que garantizan ventilación cruzada.
Un lavadero a medida

“Era un cuartito que juntaba de todo un poco”, describen las arquitectas sobre el espacio donde estaban el lavarropas y una pileta en desuso. La reforma eliminó este ambiente y generó el gran mueble que abarca el ancho del departamento y contiene todos los electrodomésticos.

En términos de presupuesto la clave es priorizar, acá la inversión grande fue el mueble, queríamos algo duradero y de calidad”
— Arquitectas Alejandra Tobar y Vanesa Schmidt, estudio Vara
Rincones que enamoran

Una cortina de gasa pañalera tamiza la luz del gran ventanal definiendo el clima del living.

De color muy claro y brillante, el piso original se cambió por otro más práctico con un veteado que imita la madera y aporta calidez al estar.

Más notas de Antes y Después
Antes y después en detalle. Reformaron la galería para incluir la parrilla y ahora se disfruta todo el año
Pocos metros, buenas ideas. Siete antes y después de cocinas reales para inspirarte y renovar con impacto
La terraza prometida. Mirá cómo se convirtieron 80 metros desolados en un lugar siempre listo para el encuentro
1Una tiny house en un parque nacional de los Países Bajos conquista con su simpleza y diseño
2Se mudó a la planta baja de un edificio centenario en Belgrano, cautivada por su invalorable pulmón verde
3Te mostramos casas que se abren y se cierran para filtrar la luz, controlar la temperatura y brindar privacidad y seguridad
4A un mes de la apertura: así será Experiencia Living Remeros Beach 2026








