
Expertos sitúan el deterioro del esperma desde los 40 años, aunque puede comenzar cerca de los 30
4 minutos de lectura'

La fertilidad masculina también está condicionada por el paso del tiempo. Así lo explicó la doctora Carolina Monedero, responsable de la clínica de reproducción asistida Ginemed Málaga, quien señaló que el envejecimiento del hombre se asocia con una pérdida gradual de la calidad del esperma, una reducción de la capacidad reproductiva y un mayor riesgo de alteraciones genéticas en la descendencia. Estas conclusiones se apoyan en la evidencia científica acumulada en los últimos años.
“Durante años hemos pensado que la edad del varón no afectaba a su fertilidad, pero la evidencia actual afirma justo lo contrario”, afirmó la especialista.
De acuerdo con Monedero, el paso del tiempo impacta directamente en parámetros clave del semen, como la movilidad y la forma de los espermatozoides, además de incrementar el daño en el ADN espermático. Estas alteraciones influyen negativamente en los tratamientos de reproducción asistida, al reducir las tasas de fecundación y embarazo.
Cambios en la calidad seminal y factores que influyen
Los expertos indican que la disminución relevante de la calidad seminal suele hacerse visible a partir de los 40 años, aunque en determinados casos puede iniciarse alrededor de los 30. No obstante, la edad no es el único elemento que condiciona la fertilidad del hombre.

Diversos factores externos pueden deteriorar la salud reproductiva masculina. Entre ellos se encuentran la exposición a sustancias tóxicas como pesticidas, metales pesados o ciertos fármacos, así como el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas. A esto se suman el estrés prolongado, el sedentarismo, una dieta desequilibrada, la obesidad y algunas alteraciones hormonales, que pueden afectar la función testicular y la producción de espermatozoides.
“Adoptar hábitos de vida saludables y reducir la exposición a tóxicos es clave para mantener la fertilidad durante más tiempo”, añadió Monedero. La especialista recomendó una alimentación variada rica en frutas, verduras y antioxidantes, la práctica regular de ejercicio y la evitación del tabaco, el alcohol y las drogas. También destacó la importancia de controlar el estrés, mantener un peso adecuado y evitar el exceso de calor en la zona genital como medidas sencillas y eficaces.
Criopreservación del semen como estrategia de preservación
Ante la presencia de múltiples factores que pueden comprometer la fertilidad masculina, los especialistas señalan que la criopreservación del semen se ha convertido en la alternativa más utilizada y efectiva para conservarla. Esta técnica consiste en congelar muestras seminales en bancos especializados mediante nitrógeno líquido a -196 °C, lo que permite preservar su viabilidad y capacidad reproductiva durante largos periodos.
Conocer las distintas opciones de preservación facilita la toma de decisiones anticipadas, ya que la protección de la fertilidad se relaciona tanto con la planificación reproductiva como con el cuidado integral de la salud a lo largo de la vida.
En este ámbito, la revista MedRxi informó sobre un procedimiento experimental basado en el uso de células madre de esperma para recuperar la fertilidad en un paciente joven. La técnica, diseñada para contrarrestar los efectos de tratamientos gonadotóxicos, implica la extracción y congelación de tejido testicular antes del tratamiento oncológico, seguida de la reimplantación de las células madre una vez superado el riesgo, con el objetivo de reactivar la espermatogénesis.
Aunque hasta el momento no se han registrado nacimientos en humanos mediante este tipo de trasplante, los resultados en modelos animales han sido alentadores y respaldan su viabilidad. En este contexto, la experta concluyó que “si estas técnicas se consolidan, podrían ofrecer una esperanza real a niños y jóvenes que pierden su fertilidad a causa de tratamientos médicos”.





