
También por la saliva y las microgotas del aliento se puede transmitir conjuntivitis de origen infeccioso
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Picazón en los ojos, hinchazón en los párpados (sobre todo en los niños), sensibilidad a la luz, sensación de dolor y una molestia como si hubiera algún grano de arena entre el ojo y el párpado. Tal vez, la primera reacción sea esa intención de sacarse ese molesto "grano de arena", pero no.
La conjuntiva es una membrana muy delgada que cubre por dentro la superficie del párpado, en permanente contacto con la esclerótica, que es la parte blanca del globo ocular. Su inflamación –la conjuntivitis– produce una de las afecciones oculares más comunes, y en el caso de ser causada por bacterias o, especialmente, por virus, es muy contagiosa.
Incluso se puede transmitir por medio de las microgotas de saliva o el moco, ya que entre los lagrimales, los senos nasales y la garganta existe vinculación directa.
"El contagio se puede producir por las gotas de Flugge, que se desprenden de la respiración, y por eso en muchos países obligan a que los chicos con conjuntivitis vayan a la escuela con barbijos", señala el doctor Hugo Nano, médico oftalmólogo con una larga carrera docente y que actualmente es el representante local de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el tema de prevención de la ceguera.
La forma más común de contagio es el contacto directo, ya que las secreciones pueden quedar presentes en las manos, las superficies o cualquier objeto que la persona haya tocado.
Por su parte, el profesor Carlos Jorge Argento, titular de la Cátedra de Oftalmología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), advierte sobre las conjuntivitis virales producidas por adenovirus, que pueden afectar la córnea: "Pueden durar muchos meses y en algunos casos, no irse, o irse después de mucho tiempo, dependiendo de la respuesta inmunológica que tenga cada paciente".
Pero también hay formas no contagiosas sino que se dan por reacción alérgica, algunas de las cuales pueden persistir por 5 o 10 años y exacerbarse, como cualquier reacción alérgica.
El tratamiento en este caso es totalmente diferente que en las conjuntivitis contagiosas. "Lo importante, por eso, es un diagnóstico rápido", señala Nano.
Diagnóstico diferencial
"La bacteriana es la clásica conjuntivitis en la que aparecen los párpados pegados", describe Nano. Típicamente se da en los dos ojos y presenta una secreción de color blanco amarillenta. Son las que pueden ser tratadas con antibióticos.
Las conjuntivitis virales sólo presentan secreciones acuosas, al igual que las conjuntivitis de origen alérgico. Pero sus causas y consecuencias son bien diferentes.
Las más frecuentes son las producidas por adenovirus. Aparecen más frecuentemente en un solo ojo y luego en el otro, y normalmente duran unas tres semanas, a menos que, como advirtió Argento, se extienda la infección a la córnea.
"Prácticamente no tienen tratamiento, porque no hay ninguna droga que combata efectivamente el adenovirus", dice, y agrega que aquí "el especialista debe prescribir un tratamiento destinado a disminuir la sintomatología, aumentar el confort del paciente y evitar el contagio" mediante una serie de hábitos higiénicos.
También hay formas clínicas más complicadas, donde se forma una membrana que requiere una intervención del especialista para extraerla.
El herpes también puede producir conjuntivitis, pero éstas sí pueden ser tratadas con drogas antivirales. "Normalmente estas conjuntivitis virósicas se producen en un solo ojo, porque cuando éste es atacado por el virus el organismo produce interferones, que defienden al otro ojo –explica Nano–; una reacción alérgica, en cambio, por lo general no se produce en un ojo solo."
Las conjuntivitis virales pueden incluso estar acompañadas de fiebre, dolor de garganta, inflamación y dolor de los ganglios preauriculares.
Sus ambientes "preferidos"
La concurrencia a piletas, clubes y colonias de vacaciones, los cibercafés y, en general, los ambientes cerrados y con poca ventilación cuando se usa aire acondicionado conforman ambientes propicios para la propagación de las formas infecciosas de conjuntivitis.
Por otra parte, una de cada cuatro personas sufre las formas alérgicas, que también tienen sus factores facilitadotes. Otra vez juegan negativamente los ambientes cerrados, con mobiliario tapizado donde se concentran las partículas alérgenas: el polvillo, los ácaros.
Indirectamente, entonces, también influye el tiempo que se pasa frente a la computadora, la máquina de videojuegos y el televisor.
Al aire libre, cada vez se considera más la influencia de la contaminación ambiental como alergeno.
Los síntomas más típicos de la conjuntivitis alérgica son la picazón (generalmente en el ángulo interno del ojo), la congestión (ojo rojo) y la secreción (mucosidad clara, incolora) en el ojo, y muchas veces estos síntomas se acompañan de lagrimeo persistente.
Higiene, el factor central
Las medidas higiénicas son fundamentales en la prevención de las conjuntivitis: "La primera recomendación que tiene que tener en cuenta la persona con conjuntivitis es el lavado de las manos", asegura Nano.
Los propios envases de los colirios pueden constituirse en un factor de contagio si no se los usa adecuadamente: utilizar un colirio que ya fue empleado anteriormente por otra persona no hará más que agravar las cosas: "Si alguien en la casa tuvo conjuntivitis y usó gotas, no debe guardarlas, sino descartar el envase una vez que el paciente se ha curado", recomienda directamente el oftalmólogo.
Una de las medidas que aconseja la tradición popular son los baños oculares o lavados con té. El especialista señala, en cambio, que lo conveniente en el caso de las conjuntivitis infecciosas es el lavado de los ojos con solución fisiológica, y el lavado de la cara con jabones antisépticos para librarse de los restos de las secreciones causadas por conjuntivitis bacterianas.
Tampoco es recomendable que el paciente utilice toallas o pañuelos de tela, que quedan casi inevitablemente contaminados.
Argento remarca que "es muy importante que en los lugares donde se atienden estos pacientes se guarden las condiciones higiénicas adecuadas para evitar el riesgo frecuente de que una persona ingrese por un cuerpo extraño y se vaya con una conjuntivitis viral".
Medidas de prevención
- Tomar en cuenta que el índice de contagio es muy alto hasta que desaparece la secreción.
- Evitar agresiones del ambiente (polvo, humo de cigarrillo) que agraven la situación.
- No compartir toallas, maquillajes ni objetos personales con personas infectadas.
- No usar pañuelos de tela, sólo descartables.
- Lavar frecuentemente las manos y el rostro con jabón.
- Limpiar y desinfectar los lentes de contacto habitualmente.
- Asegurarse que las piletas de natación están adecuadamente cloradas.
- No frotarse los ojos con las manos.
- Utilizar anteojos oscuros.
- No usar gotas oculares que hayan sido usadas por otra persona.
- Evitar que el aplicador de las gotas toque el ojo.
- No tener contacto directo con el infectado.
- Y sobre todo controlarse con un médico oftalmólogo para ser correctamente diagnosticado y tratado.
Fuente: Clínica de Ojos Dr. Nano
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