La enfermedad celíaca no es otra cosa que una alergia alimentaria. Algunas personas no toleran el gluten, la proteína contenida en el trigo, la avena, la cebada y el centeno.
Si no se suprimen estos alimentos, el riesgo es que esta proteína produzca en los celíacos una lesión severa en la mucosa del intestino delgado, que es el escenario en el que el organismo incorpora los nutrientes. A mediano o largo plazo, un celíaco sin diagnóstico y tratamiento puede sufrir un síndrome de mala absorción, caracterizado por disminución del crecimiento (en los chicos), adelgazamiento, sequedad de la piel y de las mucosas y deficiencia en la absorción de vitaminas y minerales, que pueden causar anemias y hemorragias.
Entre los chicos hay que prestar especial atención ante diarreas recurrentes, hinchazón abdominal y deposiciones blanco-amarillentas y brillantes. Pero también puede ocurrir que algunas personas lleguen a la adultez sin un diagnóstico certero. Es posible pensar en intolerancia al gluten en casos de estreñimiento, diarreas y distensión abdominal acompañados de depresión, apatía, cansancio y pérdida de peso. Las anemias, las infecciones a repetición, la falta de menstruación, la menopausia precoz u osteoporosis severas también pueden -sumados a los síntomas digestivos y emocionales- hacer pensar en enfermedad celíaca.
El problema se confirma si al suprimir alimentos con gluten los síntomas mejoran. Y para eso hay que hacer una cuidadosa elección. Están permitidos el arroz, el maíz, las legumbres, las carnes, los huevos, la leche y sus derivados, las verduras y frutas (incluidos tubérculos como papa y batata), azúcar, miel, aceites, sal, vinagre, pimienta, café natural de grano, cacao, tes, flan y helados de fruta caseros, bicarbonato y polvo leudante, levadura de cerveza en polvo.
En cambio, están prohibidos todos los granos y harinas de trigo, cebada, centeno y avena, pan, tortas, facturas, tartas y otros productos de panadería, galletitas, bizcochos, pastas, sémola de trigo, leches y alimentos malteados, chocolates, infusiones y bebidas preparadas con cereales (malta, cerveza), sopas de sobre, flanes y postres o helados para preparar. También hay que observar etiquetas antes de comer embutidos, quesos fundidos, patés, picadillos y conservas, café en polvo, caramelos y dulces (turrón, mazapán), dado que estos alimentos pueden ser preparados con gluten.
En el mercado existe una importante gama de productos libres de gluten, especialmente elaborados para celíacos.
Asesoramiento: Dra. Elba Albertinazzi, presidenta de la Asociación Argentina de Médicos Naturistas







