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NUEVA YORK (The New York Times).- ¿Por qué es tan difícil dejar el cigarrillo? Un reciente estudio demostró que la razón quizá esté en que la nicotina actúa en los mismos sistemas cerebrales sobre los que actúan la heroína y la morfina,
Investigaciones previas realizadas en animales mostraron que la nicotina podía apagar la liberación en el cerebro de sustancias químicas opioides, que participan en la supresión del dolor y ocasionan sensaciones placenteras. El nuevo estudio es el primero que establece que el mismo proceso ocurre en los seres humanos.
Este trabajo realizado con tomografía de emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) y conducido por el doctor David Scott, de la Universidad de Michigan, encontró que entre los fumadores había un incremento del flujo de opioides en el cerebro en forma constante. Después de fumar había incluso una mayor actividad impulsada por opioides en los circuitos del cerebro involucrados en la emoción y el deseo.
Los hallazgos fueron presentados en el encuentro de la Sociedad de Neurociencias de Estados Unidos.






