A Comodoro Py: trasladaron a los tribunales a los 19 integrantes de la secta del horror para ser indagados
El supuesto líder de la organización, Juan Percowicz, fue llevado en una silla de ruedas
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Juan Percowicz, al que todos llamaban Maestro o Ángel, llegó en silla de ruedas. Tres oficiales de la Policía Federal Argentina (PFA) se encargaron de subirlo por las escaleras e ingresarlo en el edificio de Comorodo Py 2002, en Retiro. Antes, habían entrado en los tribunales otros nueve sospechosos de integrar la Secta Sociedad Anónima, una organización criminal que, bajo la fachada de la Escuela de Yoga de Buenos Aires (EYBA), está acusada de delitos como trata de personas con reducción a la servidumbre mediante la coerción. Todos ellos se negaron a declarar ante el juez federal Ariel Lijo.

Primero, personal de la PFA trasladó desde la Alcaidía de Madariaga, en Villa Riachuelo, a los diez detenidos de sexo masculino. Poco después, fueron trasladadas desde la Alcaidía de Cavia, en Palermo, las nueve mujeres detenidas y acusadas de forma parte de la organización criminal.
La organización está acusada, entre otros delitos, de trata de personas con reducción a la servidumbre mediante la coerción. Sumaban gente con el argumento de que tenían remedios para “los males del SIDA y las drogas” y que trabajaban para “el desarrollo de la felicidad”.
Reclutaban fieles, “alumnos”, los iniciaban y les cobraban para darles acceso a la palabra del líder, a la promesa de felicidad y bienestar, a pertenecer al “círculo”. Los obligaban a cortar con los lazos familiares, pero también a ceder bienes y propiedades (en los allanamientos les secuestraron 186 títulos de propiedad), y a pagar, incluso, vendiendo el cuerpo por dinero. Hasta a los niños cooptaban, y los obligaban a despertar sexualmente en manos, incluso, de sus propios padres. Eso dicen las denuncias; eso intenta dar por probado la Justicia.
Como es común en la actividad de las sectas: se trata de construir y acumular poder, y de hacer dinero, mucho dinero. Ese dinero captado por medios abyectos era canalizado hacia el circuito legal, por ejemplo, a través de fundaciones locales y creadas en el extranjero.
Manejaban fortunas. Solo en los procedimientos realizados por la Policía Federal durante el fin de semana se incautaron 1.130.454 dólares, 1.638.532 pesos, 1000 libras esterlinas, 100 euros, 52 monedas de oro (1,850 kilos de ese metal precioso), un kilo en monedas de plata, además de una flamante camioneta Ford Bronco (que estaba en la casa de Percowicz en un barrio privado de Benavídez y tiene un valor de mercado de $8.900.000) y 300 historias clínicas de posibles “pacientes” de la secta.
En el expediente, el Ministerio Público está representado por el fiscal federal Carlos Stornelli y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), a cargo de Alejandra Mangano y Marcelo Colombo.
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