El crimen de Agostina Vega: “Hay testigos que escucharon los gritos”
El padre de la adolescente asesinada en Córdoba en mayo afirmó que si no era su hija “era otra nena”
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CÓRDOBA.- “No actuaron solo las personas que están detenidas. Fueron más y hay pruebas. Hay testigos que hemos presentado que escucharon los gritos de Agostina. Si una persona a una cuadra escuchó el grito pidiendo auxilio, ¿cómo no van a escuchar los que estaban en la casa?”.
El que habla es Gabriel Vega, el padre de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada el 23 de mayo en Córdoba. Asegura que está esperando que la Justicia convoque a esa gente, que actúe.
Por el crimen está preso Claudio Barrelier, imputado por homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género.
Además, están detenidos Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero, todos imputados por encubrimiento doblemente agravado.
En diálogo con Olga, Vega señaló que a casi tres meses del crimen “todavía estamos esperando”. Y agregó: “Las mismas contradicciones que salen de quienes declararon, hay un montón de contradicciones”.
“Lo tenía armado a todo esto. Era Agostina u otra nena. Hay una testimonial, lo dice una persona, que Barrelier había averiguado. Tenía el objetivo del hecho, no en sí la persona. Quería concretar el hecho”, enfatizó el padre durante la entrevista.
Los abogados querellantes pidieron al fiscal Raúl Garzón nuevas imputaciones y detenciones. El representante del Ministerio Público evalúa esos pedidos mientras siguen los peritajes de los teléfonos y los entrecruzamientos de datos.
El sábado 23 de mayo. Agostina, con su mamá, Melisa Heredia, y su hermano menor fueron a ver un campeonato de fútbol amateur. En uno de los equipos jugaba Barrelier, quien había de Heredia. Después fueron todos a un cumpleaños.
A la tarde regresó a su casa de barrio Ampliación América. Salió, a escondidas, a las 22.30 para ir a encontrarse con Barrelier en el barrio Cofico. En ese lugar, según la Justicia, él abusó de ella y después la mató. El cuerpo de la menor, desmembrado, fue encontrado una semana después en un descampado de Ampliación Ferreyra.
Vega relató cómo fue su encuentro con Barrelier: “Era inmutable el hijo.. Era impresionante, estaba muy armada la coartada, se hacía el preocupado pero uno se daba cuenta…Soy un convencido de que (Soledad) Andreani también sabía. No me vengan a decir que es una víctima más. Estoy cansado de escuchar eso. Acá la única víctima, la única que sufrió, que pasó frío y que le hicieron todo lo que le hicieron fue Agostina”.
Él se enteró de la desaparición de su hija el domingo 24 de mayo. Estaba en San Luis cuando lo llamó el padrino de Agostina para contarle que no encontraban a la adolescente. “Venía en dos ruedas, hablando con gente, empezando a entender. Hablé con la madre algunas cosas, no teníamos buena relación, con sus emociones me contaba lo que ella podía”, relató.

También se contactó con la Unidad Judicial, donde le indicaron que hablara con el fiscal Garzón Raúl Garzón el martes 26. “Todo era confuso todavía”, admitió y enfatizó que no se iba a quedar quieto. Empezó la búsqueda por su lado y así consiguió el número de Barrelier.
Vega se reunió con Barrelier el lunes 25 de mayo a la siesta; grabó la conversación que mantuvo con el imputado y de la que también participó Andreani. “Cuando le empiezo a preguntar tema de horarios, detalles, era ella la que lo volvía al eje”, relató. Ese mismo día, alrededor de las 20 Barrelier lo telefonea y le comenta que “la madre de Agostina lo había escrachado, le echaba la culpa. Le dije que fuera a la Unidad Judicial y nunca fue”.
Vega sostuvo que él sabía que la mamá de Agostina la llevaba a la cancha y que a él no le gustaba, pero Heredia le respondía que eran sus “amigos, que no pasaba nada”. Planteó que, “hasta el último momento” buscó a su hija con vida. “Pensaba debe estar con frío…pero no fue así. Ojalá se pudra en la cárcel”, añadió.
Él fue a la casa el día de la detención, acompañó al personal de Investigaciones porque “no quería salir de la casa, le dije que quería hablar con él”. Vega planteó que la noche del martes 26 al miércoles 27 se quedó toda la noche en la puerta de la casa de Campillo “porque esperaba un allanamiento. No sé porqué no se hizo”.
Está convencido de que “detrás de Barrelier hay otros, estos son pinches (...) Sino hubiera tenido espalda política él no hubiera salido en libertad después de la otra causa”. La referencia es a la denuncia por privación de la libertad que hizo una joven que debió salir huyendo de esa casa. Apuntó directo al abogado y exconcejal Ricardo Moreno, que había intervenido para que Barrelier ingresara a la Municipalidad.
“Se corroboró en el sumario de que vendía droga (...) De dónde sacaba todo esto”, se preguntó e insistió en que el acusado “debe tener” cobertura política. “Al comienzo decía la política no tiene nada que ver porque era como que se agarraban de lo tan doloroso de la situación, nos utilizaban a todos para hacer política -aclaró-. Hoy que lo analizó en frío, veo que es difícil pedir justicia”.



