Horror en un jardín de infantes: tras una denuncia de un abuso sexual incendiaron la casa de una auxiliar docente
La víctima tiene tres años y las autoridades del establecimiento educativo de Mar del Plata suspendieron las clases hasta tanto se logren condiciones aptas para el regreso de los niños a las aulas
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MAR DEL PLATA.- La denuncia de un supuesto abuso sexual del que habría sido víctima un niño de 3 años en un jardín de infantes de esta ciudad que depende de la provincia de Buenos Aires desató incidentes frente al establecimiento educativo, con destrozos de instalaciones por piedras lanzadas por padres de alumnos, y más tarde el incendio de la casa de la auxiliar acusada de cometer el hecho.
Las autoridades del Jardín de Infantes N° 919 de Mar del Plata suspendieron las clases hasta tanto se logren condiciones aptas para el regreso de los niños a las aulas. Por lo pronto la sospechosa, que se desempeña en el sector de cocina, fue separada del cargo de manera momentánea.
La Justicia tomó intervención y la causa quedó a cargo de la fiscal Romina Díaz, que dispuso distintas medidas de prueba, entre ellas peritajes que permitan determinar si existió ese abuso y, en ese caso, qué elementos hay para sostener la acusación que realizan los padres del menor.
Hasta el momento solo se habla de un único caso, aunque en la comunidad educativa del establecimiento de enseñanza inicial se generaron dudas sobre la posibilidad que existan otros hechos similares.
Como consecuencia de los disturbios que se generaron frente al jardín de infantes, que terminó con varias ventanas rotas, dos uniformados resultaron heridos con proyectiles lanzados por padres de alumnos. El blanco era la auxiliar docente a la que protegían, justo cuando intentaban retirarla del lugar en un patrullero.
Los padres de la supuesta víctima de abuso afirmaron que un médico había constatado que presentaba algún tipo de lesión en zona anal. El niño habría hecho alguna referencia a esta mujer sobre alguna situación que podría haber derivado en esas lastimaduras.
“Es esa, es esa”, dijo cuando vio la foto que Antonia, la madre, le sacó a varias de las docentes y empleadas del jardín de infantes, y señaló a la cocinera. “La vio en el teléfono y se puso a llorar”, recordó.
Junto a Alejandro, el padre del niño, relataron a la prensa que el viernes pasado su hijo les dijo que no podía hacer sus necesidades porque tenía dolor y que era porque en el jardín lo habían “tocado”, además de dar otros detales sobre tocamientos en zona genital.
El niño les dijo a sus padres que cuando tuvo la situación de abuso le tocó tanto la cola como el pene, con caricias. “A mí no me gustaba”, contó el menor y le dijo que en ese momento gritó y rasguñó a la agresora.
La madre de la víctima relató que esta semana fue al jardín de infantes en el horario de ingreso a clases y avisó a otras madres que no dejen ingresar a los chicos por la situación que había vivido su hijo. Y que solo ella entraría para hablar con la directora. “No me dejaba pasar ni sacarle fotos a las docentes para saber cuál era la que cometió el abuso”, recordó.
Frente a esa situación se disparó la reacción de los otros padres que estaban en la puerta, tensión que fue creciendo y demandó la intervención de grupos de policía y Prefectura Naval. Incluso hubo balas de goma para dispersar a los más revoltosos.
Alejandro, padre de la víctima y denunciante, tiene en las piernas al menos tres marcas de esos perdigones. El reclamo frente al establecimiento, que derivó luego en las agresiones, fue apenas el prólogo de algo aún más violento y puntual que ocurriría más tarde.
Tras los daños al jardín de infantes llegó un ataque a la casa de la acusada, en el barrio San Martín, que fue incendiada. El rápido accionar de bomberos evitó que el fuego provocara más destrozos. La vivienda está a 250 metros del jardín de infantes y permanece con custodia policial.
En una conferencia de prensa brindada hoy por dirigentes de distintos gremios docentes y empleados estatales se advirtió sobre la situación de peligro para los trabajadores frente a este tipo de situaciones, con riesgo para su integridad.
“Es necesaria la construcción de corredores seguros para los trabajadores del jardín 919 y todos los establecimientos en general”, sostuvo Daniel Santos Ibañez, titular de la seccional local del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), que estuvo acompañado de representantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) y Unión de Docentes de Buenos Aires (Udocba).
El reclamo fue para los responsables de seguridad, tanto provincial como municipal, para que se brinden garantías para los trabajadores de la educación. “No se sabe en qué momento podrá volver a abrir el jardín de infantes”, explicó Claudia Rey, directiva de ATE, frente a un establecimiento que amerita reparaciones y una comunidad educativa impactada por lo vivido.
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