Los Espartanos, el equipo de rugby que ayuda a los presos a recuperarse
Los entrena un grupo de voluntarios integrado por ex funcionarios judiciales y jugadores de la URBA; hoy jugarán en La Plata
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Tras su traumática experiencia en la cárcel modelo de L'Eixample, en Barcelona, por el llamado escándalo del narcojet, el piloto Matías Miret pensó que nunca más iba a ingresar en una prisión. Pero se equivocó: regresó. Sólo que ahora no como acusado de un delito, sino como parte de un equipo de voluntarios que, por medio del rugby, intenta transmitirles a los internos de una unidad penitenciaria bonaerense herramientas que los ayuden en su vida intramuros y para su reinserción en la sociedad.
Hoy, Los Espartanos, ese equipo de reclusos, jugarán en el estadio Ciudad de La Plata contra una formación integrada por funcionarios judiciales y abogados, entre los que se destaca el fiscal porteño José María Campagnoli. Los organizadores lo definieron como una suerte de partido preliminar del match entre Los Pumas y los All Blacks, que se disputará mañana.
"Nuestro objetivo es, por medio del rugby, enseñarles a los presos valores que les sirvan para la vida", dijo a LA NACION Miret, después del último entrenamiento. Él estuvo casi dos años detenido en Barcelona acusado de narcotráfico. Recuperó la libertad en diciembre de 2012, tras haber sido ser absuelto por un tribunal catalán que, en cambio, sí condenó a 13 años de cárcel por narcotráfico a los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá, compañeros de Miret en aquel viaje del 1° al 2 de enero de 2011.
El proyecto comenzó hace cinco años y medio. Y tiene la colaboración de jugadores de clubes de primera división de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA), que todos los martes participan de las clases y de los entrenamientos en una cancha de tierra de la Unidad N° 48 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), en San Martín.
El ideólogo de la iniciativa es el abogado, ex funcionario judicial y ex integrante de la primera del San Isidro Club (SIC) Eduardo Oderigo, conocido por todos como "Coco".
Según Oderigo, desde marzo de 2009 pasaron por los Los Espartanos 400 presos que ya recuperaron la libertad. "Sólo reincidieron en el delito cinco o seis personas. La gran mayoría pudo resocializarse y dedicarse a trabajar y a cuidar a su familia", dijo a LA NACION.
No sólo juegan al rugby. Todos los viernes, los voluntarios y los internos del Pabellón 8 se juntan para rezar.
"Nos dimos cuenta de que había una veta para explotar. La sociedad pide más patrulleros, más cámaras y más policías. Por otro lado, los presos salen de la prisión con un resentimiento mayor. Entonces pensamos que había que hacer algo para cambiarles la cabeza y que cuando recuperen la libertad decidan cuidar de sus familias y trabajar y no volver al delito", explicó Oderigo.
Entre los voluntarios hay ex funcionarios judiciales, como el ex fiscal federal José Barbaccia y jugadores de la URBA, como Santiago Cordero (Regatas) y Diego Liberato (Hindú Club), entre otros. "El rugby te inculca valores importantes como el trabajo en equipo y el respeto a la autoridad", explicó Barbaccia, que se sumó hace dos años cuando escuchó, en un retiro espiritual, el testimonio de Oderigo y del entonces capitán de Los Espartanos, que ya no está en el equipo porque es un hombre libre.





