Riquelme, Astrada, y los hermanos Milito, otros futbolistas que sufrieron secuestros en su familia

El último caso había sido el de Lucas Villarruel, jugador de Huracán, quien sufrió un secuestro junto a su padre el año pasado
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29 de julio de 2014  • 12:25

El secuestro del papá de Carlos Tevez no es el primero que conmueve al mundo del fútbol. En los últimos años, Leonardo Astrada, Juan Román Riquelme y los hermanos Diego y Gabriel Milito también sufrieron raptos de familiares. El último caso fue el año pasado, cuando Lucas Villarruel, jugador de Huracán, fue víctima de un secuestro exprés junto con su padre.

El hermano de Riquelme

El 3 de abril de 2002, Cristian Riquelme, entonces jugador de Platense y hermano de Juan Román Riquelme, fue secuestrado cuando estaba en la puerta de la casa de un amigo, a la vuelta de la comisaría de Don Torcuato y cerca del pub Los Pinos, que el jugador de Boca le había instalado a su padre.

Fue liberado frente a una plaza de Ramos Mejía, luego de permanecer 29 horas en manos de sus secuestradores. El entonces crack de Boca debió pagar 160.000 dólares para volver a ver a su hermano.

El padre de los hermanos Milito

El 30 de agosto de 2002 fue liberado Jorge Milito, papá de los entonces jugadores de Racing e Independiente Diego y Gabriel Milito. El hombre había sido secuestrado dos días antes en la esquina de su casa, en el barrio La Cañada, de Bernal.

En principio los secuestradores exigieron 200.000 dólares de rescate. Sin embargo, los futbolistas terminaron acordando un pago de 100.000 pesos y el hombre recuperó la libertad.

El padre de Astrada

El caso más resonante de los últimos años fue el de Rubén Asrtada, padre del futbolista de River Leonardo Astrada. Luego de permanecer en cautiverio durante 27 días, el hombre fue liberado el 23 de julio de 2003 en Moreno,sin que se pagara rescate.

Durante ese tiempo, el futbolista de River y los secuestradores habían mantenido seis comunicaciones. Los delincuentes habían llegado a pedir 400.000 dólares de rescate.

El último caso

En septiembre del año pasado, el joven jugador de Huracán Lucas Villarruel fue víctima de un secuestro exprés junto a su padre, después de estacionar su camioneta en la puerta de su casa, en Lomas del Mirador, en La Matanza.

Los delincuentes llevaron a los dos secuestrados "a dar vueltas por Ciudadela", pero como las víctimas no tenían las tarjetas en sus billeteras y no podían sacar dinero de los bancos, los liberaron tiempo después en un cuartel abandonado, a pocas cuadras del Acceso Oeste.

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