Un chico de 14 años fue baleado por motochorros en Flores

La víctima recibió un disparo en el rostro y está grave estado
Valeria Musse
(0)
26 de diciembre de 2016  

Un adolescente de 14 años se debate entre la vida y la muerte luego de que dos motochorros le dispararan y lo hirieran de gravedad en su rostro. La pequeña víctima no llegó a conmemorar Navidad con su familia y la magia de esa noche especial se vio empañada por un nuevo hecho de inseguridad que atemoriza a los vecinos del barrio de Flores. Hace dos semanas, un hombre fue asesinado sin piedad a ocho cuadras de allí cuando evitó que los ladrones ingresaran a su casa.

El nuevo episodio se originó anteayer, algunas horas antes de Nochebuena. Dos delincuentes a bordo de una motocicleta sorprendieron a dos mujeres que caminaban por el cruce de las avenidas Rivera Indarte y Asamblea y le robaron la cartera a la menor de ellas, de 18 años.

Cuando los motochorros emprendieron la huida se cruzaron con un Renault 19 gris en el que viajaban dos personas: un abuelo y su nieto de 14 años. Según fuentes policiales consultadas por la nacion, el automovilista habría encerrado a los ladrones adrede; los vecinos, en cambio, dijeron que sólo fue un encuentro casual y que los malhechores pensaron que este hombre los seguía.

Uno de los delincuentes apuntó su arma contra el auto y disparó sin vacilar: el tiro dio en la cara del adolescente, que viajaba como acompañante. Bastó un segundo para que la vida de una familia diera un triste giro. Mientras los malhechores huían por Rivera Indarte hacia Castañares, el propio abuelo trasladó de emergencia a su nieto al hospital Piñero, pero luego fue derivado al Gutiérrez, en Palermo. Desde entonces, el niño permanece en estado reservado y conectado a un respirador mecánico.

Vecinos indignados

Otra vez, como hace dos semanas cuando fue asesinado Pascual Mollo, vecinos de Flores se manifestaron enojados frente a la puerta de la comisaría 38a. para exigir seguridad. "¡Ni un vecino menos!", volvieron a gritar, exasperados. Se percibía la tensión del hartazgo. "¡Es una zona liberada!", fue el repetido y conmocionado reclamo de la gente. La queja derivó en algunos incidentes dentro de la seccional policial.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.