
Un jurado popular declaró "no culpable" a un herrero que mató a joven para recuperar herramientas robadas
Ocurrió en Necochea; el acusado llegó al debate con arresto domiciliario acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego
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Un herrero fue declarado "no culpable" por un jurado popular tras ser enjuiciado por haber matado a un joven de un balazo y herido a otro hombre cuando quiso recuperar las herramientas que le habían robado, en el partido bonaerense de Necochea.
Se trata de Horacio Pizzi (52), quien fue inmediatamente liberado luego del juicio que se le siguió y al que llegó con arresto domiciliario por el "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" en perjuicio de Carlos Farías (24) y por la "tentativa de homicidio" de Roque Salvador (35).
"Esperaba que se haga Justicia, tenía una mochila muy pesada. Ahora voy a volver a trabajar como lo hice toda mi vida porque tengo dos hijos que criar", dijo a Télam el herrero absuelto.
Fuentes judiciales informaron a la agencia Télam que este debate fue el primero con esta modalidad que se realizó este año y estuvo coordinado por la jueza Mariana Giménez.
Durante el juicio, Pizzi sostuvo que el 20 de agosto de 2014, alrededor de las 16, dos delincuentes que iban en bicicleta aprovecharon un descuido suyo y le sustrajeron una caja de herramientas de su negocio, situado en las calles 570 y 523, en la localidad de Quequén.
Un vecino que observó la situación le comentó al acusado que reconoció a uno de los autores, por lo que el damnificado se dirigió a la comisaría 2da. para denunciar el hecho y luego volvió a su vivienda.
Tras regresar a su casa, un chico de unos 12 años se acercó y le dijo al hombre que si quería recuperar sus herramientas tenía que llevar 500 pesos a la calle 564, entre 523 y 525.
El herrero contó que se dirigió al encuentro, alrededor de las 20.30, y cuando llegó Farías y Salvador estaban armados y ambos se le abalanzaron encima, lo que originó un forcejeo. Según Pizzi, los presuntos delincuentes tenían un revólver .38 que fue arrebatado por él, quien accionó el gatillo en defensa propia, por lo que uno de los disparos impactó en el tórax de Farías y otro en el cuerpo de Salvador.
Ambos heridos fueron trasladados al hospital local, donde el más joven murió como consecuencia de las lesiones sufridas, mientras que su amigo pudo recuperarse tiempo después.
Sin embargo, para el fiscal Roberto Mirada el herrero fue armado y atacó a los hombres con el arma de fuego que nunca fue encontrada. Además, otro indicio de ello fue que durante un allanamiento en la casa del Pizzi, el personal policial secuestró proyectiles .38, coincidentes con el calibre usado en el homicidio de Farías.
Por su parte, el defensor oficial Daniel Surgen pidió que el hombre sea liberado ya que se trató de un "homicidio en legítima defensa" cuando quiso recuperar sus herramientas, agregaron las fuentes.
En el momento del hecho, Farías hacía tres meses que estaba prófugo, ya que lo habían detenido por el delito de "robo" pero escapó por un ventiluz de un hospital cuando se encontraba internado bajo custodia debido a una dolencia física.






