
El turista australiano está grave tras ser apuñalado
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Terrence Bulmer, un turista australiano de 67 años, había llegado a Buenos Aires el viernes pasado. Junto con su esposa y amigos se hospedó en un hotel de Recoleta. Dos días después, en grupo iba a viajar en crucero hasta Tierra del Fuego. Pero el viaje de placer se frustró por culpa de la inseguridad. Está internado en grave estado luego de haber sido apuñalado con un cuchillo de cocina -que fue encontrado por la policía- por un delincuente que lo atacó frente a la Facultad de Derecho para robarle el teléfono celular.
"Me voy a correr", le dijo el turista australiano a su esposa. Era el sábado a primera hora de la mañana. Pasadas las 6.30, Bulmen fue interceptado por un ladrón en el corredor aeróbico armado en la avenida Figueroa Alcorta y Bibiloni, frente a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en Recoleta.
La víctima permanece internada en "coma farmacológico" y con "lesión cardíaca" en el Hospital Fernández, adonde fue trasladada por una ambulancia del Servicio de Atención Médica (SAME).
Antes del traslado, según fuentes policiales, el turista australiano le dijo a personal de la Policía de la Ciudad que fue atacado por un delincuente que intentó robarle el teléfono celular.
Se sospecha que la víctima se resistió y recibió una puñalada en el pecho, a la altura del corazón. El arma utilizada en el ataque, un cuchillo de cocina, fue hallada abandonada en la escena del hecho, pero el mango de madera estaba a 80 metros.
El caso es investigado por el fiscal en lo criminal y correccional porteño Martín López Perrando, con la colaboración de detectives de la Policía de la Ciudad.
Fuentes con acceso al expediente informaron a LA NACION que se sospecha que el atacante es el mismo ladrón que esa mañana, 20 minutos antes de apuñalar a Bulmer, protagonizó un robo a una persona que hacía ejercicio en la misma zona. El fiscal López Perrando analiza las filmaciones de las cámaras de seguridad de la zona para intentar identificar al agresor.
Las fuentes precisaron que tanto el hombre como su esposa, que tenían previsto embarcarse en un crucero a Ushuaia un día después del ataque, recibieron asistencia de la Defensoría del Turista, que acompaña su evolución junto a personal del consulado y la embajada de Australia. El ataque ocurrió un mes después del homicidio del turista inglés Matthew Gibbard, asesinado por una banda de ladrones cuando llegaba al Hotel Faena de Puerto Madero.



