
Abuso
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La jueza nacional en lo Criminal y Correccional María Alejandra Provítola citó para el martes próximo a la mujer que dijo haber sido abusada sexualmente por el músico Joaquín Levinton para ratificar la denuncia que hizo la semana pasada en una comisaría de la Policía de la Ciudad.
Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales. La decisión fue tomada por la magistrada hoy, después de que la Cámara del Crimen, con la firma del juez Ricardo Pinto, le asignara la causa al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, a cargo de Provítola.
“La damnificada dijo que fue pareja de Levinton entre 2015 y 2020. Dijo que durante esos cinco años fue víctima de violencia física y psicológica, suministro y forzamiento al consumo de estupefacientes, abuso sexual y filmaciones sin consentimiento”, explicaron fuentes oficiales al tanto de la denuncia presentada la semana pasada.
Tras la difusión pública del caso, Levinton hizo su descargo: “Ante la denuncia de público conocimiento, quiero contarles que esta persona me viene acosando desde hace muchos años, incluso presentándose en la puerta de mi casa de manera violenta. Nunca fue mi pareja, me resulta muy importante aclararlo, y nuestra relación circunstancial duró muy poco tiempo”.
En las últimas horas, el guitarrista y cantante del grupo Turf adelantó que denunciará que la mujer lo amenazó de muerte; afirmó que cuenta con mensajes que así lo prueban, los cuales, dijo, presentará ante la Justicia.

La semana pasada, tras la denuncia de P. I., de 39 años, la causa había recaído en el juez Carlos Bruniard, pero el tribunal de alzada entendió que quien debía asumir en el caso era Provítola, ya que había tenido a su cargo una causa de similares características con la misma denunciante y el mismo denunciado, denuncia que había sido archivada por falta de ratificación.
Como se dijo, la nueva denuncia fue presentada el lunes de la semana pasada en una comisaría de la Policía de la Ciudad situada en el barrio de Recoleta.
Los hechos, según la presentación de P. I., habrían ocurrido en el domicilio de Levinton, de 51 años, situado en Almagro.
La mujer habló de un hecho puntual, “donde, tras intentar retirarse de un encuentro, el músico la tomó fuertemente del cuello, intentando ahorcarla”. Dijo que eso ocurrió en 2022 y que en ese momento hizo la denuncia, pero que después desistió de seguir impulsando la acción penal por pedido de Levinton.
El líder de Turf adelantó que presentará ante la Justicia tres amenazas de muerte que recibió de la P. I.; se trata de una serie de mensajes de voz en los que la supuesta denunciante intimida a Levinton a los gritos: “Te voy a denunciar y te voy a matar con mis propias manos”.
El músico aportaría los mensajes ante la jueza Provítola. En uno de los mensajes, la voz femenina le advirtió a Levinton: “Vas a terminar como John Lennon, hijo de puta. Te voy a matar yo misma con mis propias manos”, se escucha en uno de los mensajes que el músico aportará ante la jueza que investiga el caso y que fueron reproducidos este martes en El diario de Mariana.
Como se dijo, P. I. ya había hecho otra denuncia de características similares. Fue en diciembre de 2023 y la causa, radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, terminó siendo archivada a fines de mayo de 2024.
Se trató de una denuncia telefónica al número de emergencias 911. “En aquella oportunidad, refirió haber mantenido una relación amorosa con Levinton —a quien reconoce como cantante de la banda musical Turf—, entre los años 2015 y 2020. Indicó que el día 24 de junio de 2023 recibió una llamada telefónica de Levinton, quien la invitó a su casa, y ella aceptó la invitación. Una vez en el domicilio, el músico la obligó a tomar drogas y la abusó sexualmente mientras eran filmados por otras dos personas de sexo femenino —de quienes se negó a aportar datos—”, según se desprende del expediente judicial al que tuvo acceso LA NACION.
Como se dijo, la citada denuncia recayó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, a cargo de Provítola, desde donde se intentó convocar a P. I. para que ratificara lo dicho ante el 911, “pero no fue posible entablar comunicación telefónica con ella y tampoco respondió a los mensajes que le fueron enviados al abonado aportado”.
La jueza Provítola pidió la colaboración de personal policial para que la convocara a prestar declaración y convocó a profesionales del Centro de Asistencia a las Víctimas de Delitos (Cenavid) para que pudieran asistir a la denunciante.
Una profesional del Cenavid logró entrevistar a P. I., quien negó haber realizado la denuncia al 911. También dijo que no entendía por qué la buscaba la policía y, además, afirmó no conocer a Levinton.
“La misma profesional especificó que notó gran resistencia por parte de la víctima ante sus preguntas y que se esforzó por negar todo lo ocurrido en relación con lo manifestado a través del llamado telefónico realizado al 911”, según consta en la causa judicial.
Entonces, la denuncia nunca fue ratificada. Enterado de que había una presentación en su contra, el músico designó un abogado defensor.
El Ministerio Público Fiscal solicitó el archivo de la causa “debido a la imposibilidad para proceder”.
“En ese sentido, el tipo de delito denunciado se encuentra inmerso dentro de aquellos calificados por el artículo 72 del código de fondo como dependiente de instancia privada, cuyo fundamento en relación a los delitos sexuales es el de preservar a la víctima de una doble lesión: la causada por el delito en sí y la que le origina la trascendencia que esa investigación conlleva, lo cual lleva a concluir que el principio de la instancia privada ha sido consagrado como una prerrogativa a favor de la víctima. Sentado lo anterior, la víctima en autos, mayor de edad, dejó en claro su deseo de no instar la acción por el momento, en tanto negó haber formulado la denuncia –pese a que las constancias de autos permiten establecer su identidad de forma correcta–, como por cuanto se rehusó a recibir las citaciones del personal policial e hizo caso omiso a las realizadas por medios electrónicos, desde el juzgado, para ratificar su denuncia. En ese sentido, pondero que corresponde priorizar la voluntad de la víctima habida cuenta la naturaleza del hecho y sus implicaciones”, explicó la jueza Provítola al archivar la causa.
La decisión de la magistrada fue ratificada por la Sala VII de la Cámara del Crimen en diciembre de 2024, en un fallo firmado por los jueces Pinto y Rodolfo Pociello Argerich.




