
A los 91 años murió la última india ona
Sus restos fueron enterrados ayer
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USHUAIA - La última descendiente directa de madre ona y de padre español residente en esta ciudad, Enriqueta Gastilumendi, falleció ayer a los 91 años y sus restos fueron enterrados en el cementerio municipal.
La Casa de la Cultura local, que lleva hace una década el nombre de Enriqueta, canceló ayer todas las actividades programadas "en señal de duelo" por el deceso de su madrina, que era una destacada escultora autodidacta que tallaba ejemplares de la flora y de la fauna local en una sola pieza de madera de lenga.
Muchas de las obras de Gastilumendi están conservadas en el Museo del Fin del Mundo, y otras fueron vendidas por la autora a marineros y turistas europeos y americanos para mantener a su familia. "Aprendí sola, jugando, es un don de Dios y de la Virgen, no es idea mía, viene del cielo, de la mente o no sé de dónde", contó Enriqueta a LA NACION.
El apodo de Enriqueta era "India Varela", que a ella le disgustaba, no por lo de india, sino porque le recordaba a Jesús Varela, el puestero de la estancia Moat con el que su madre la obligó a casarse siendo niña y con el que tuvo nueve hijos y una traumática convivencia hasta enviudar en 1959.
Declarada "ciudadana ilustre de Ushuaia" en 1993, Enriqueta había nacido el 15 de julio de 1913 en la estancia Viamonte, al norte de Tierra del Fuego.
Fue la menor de cinco hijos frutos del enlace entre el español Ramón Gastilumendi, fallecido en 1918, y de la selknam bautizada como María Felisa Cusanchi, que murió en 1949 sin haber podido aprender "más que unas pocas palabras en español".




