
Al final, los fieles fueron pero nadie homenajeó a Borgione
Frustración: el paseo con el que se iba a honrar al sacerdote asesinado por ahora sigue llamándose Loma de la Cruz.
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Llegaron temprano, con medallas y rosarios colgando de sus cuellos y con ojos cargados de ilusión. Más de 200 seguidores del cura asesinado, respondiendo a una invitación pública del intendente de Ituzaingó, se hicieron presentes ayer en el kilómetro 25 de la avenida Gaona para asistir a la inauguración del Paseo Público Mario Borgione.
Allí estaban Celia y Aurelio Borgione, esperando el homenaje que limpiara el nombre de su hijo. Desde su asesinato no resuelto, ocurrido el 19 de agosto, el cura sanador pasó de ser un santo a un hombre cuestionado en su vida privada y sospechado de manejos turbios en la fundación que presidía. La Loma de la Cruz, donde Borgione celebró decenas de misas, había sido limpiada, renovada y parquizada por el consorcio Autopista del Oeste. Se edificaron baños, se instalaron juegos para niños, se asfaltaron senderos para ciclistas y se plantaron 800 ábroles a un costo de más de 500.000 pesos.
El acto inaugural contó con la presencia del secretario de Obras y Servicios Públicos, Carlos Bastos. También se acercaron los intendentes de Ituzaingó, Moreno y Tres de Febrero, más autorides policiales y de municipios aledaños.
El sacerdote Juan José Cencig, único representante del clero en el acto de ayer, llegó con un vaso cargado de agua bendita. En la cima de la colina, una cruz gigante recién pintada resaltaba la solemnidad religiosa de la ceremonia que los seguidores del padre Mario habían venido a presenciar.
Convidados de piedra
Pero los organizadores del acto tenían otras ideas. Pimero, el padre Cencig rezó una plegaria, roció el pasto y partió presuroso sin esperar el final. Después el ingeniero Ricardo Edelstein , gerente general de Autopista del Oeste, dijo que su companía trabaja intensamente para servir a las comunidades del Gran Buenos Aires. Descalzo agregó que los ciudadanos de Ituzaingó tienen mucha fuerza para afrontar estos tiempos difíciles y Bastos cerró el acto con un encendido elogio al plan de privatizaciones del Gobierno. Nadie nombró a Borgione.
Descalzo hizo una mención elíptica cuando destacó que "esta montaña, además tiene otro sentido para todos ustedes que vinieron a homenajear al hombre, el sacerdote, el amigo y vecino nuestro que ni hace falta nombrar". Los fieles respondieron con una ovación y gritos de "¡Mario vive!" A medida que pasaban los discursos, los aplausos se transformaban en murmullos y los murmullos en reproches a viva voz.
Descalzo dijo que por cuestiones de tiempo, el Concejo Deliberante de su partido no había podido aprobar la ordenanza que le daba al paseo el nombre de Borgione, pero que eso no era importante porque la gente ya sabía que el pasaje era un homenaje al sacerdote carismático.
Las autoridades de la autopista dijeron que ellos no sabían nada del Paseo Borgione y que vinieron a celebrar el Día del Camino.
Los seguidores del padre Mario rodearon a Celia y Aurelio Borgione, cantaron un par de salmos y se retiraron cabizbajos, sin probar los canapés y el champagne que fueron servidos para coronar la celebración.
Santiago O´Donnell
La madre del cura se siente defraudada
Esperaba que la inviten al palco de autoridades. Esperaba que hablen de la obra de su hijo. Esperaba que los políticos que conocieron muy bien al padre Mario, como lo llamaban afectuosamente, no se hicieran los distraídos. Esperaba una palabra que aliviara su dolor.
Ayer, Celia Pérez de Borgione se retiró humillada. "Me molesta que se haya usado el nombre de Mario con fines políticos, nos molesta a todos", alcanzó a decir antes de partir.
Pensó en irse en medio del acto, pero la frenó la prudencia de su marido Aurelio. Se consoló con la indignación de los seguidores de su hijo, quienes hicieron cola frente a los micrófonos de los periodistas para descargar su bronca.
"¡Es una falta de respeto al padre Mario!", exclamó Ana Cuccarese.
"Nos usaron, nos engañaron", se quejó Elida Maligali.
Las autoridades presentes hicieron lo imposible por quedar bien con todo el mundo.
El intendente del partido de Tres de Febrero, Hugo Curto, dijo: "Vengo a acompañar a (Alberto) Descalzo", su colega de Ituzaingó, y aclaró que acababa de enterarse de que el paseo era un homenaje a Borgione. Enseguida agregó: "El homenaje me parece muy bien porque ha sido un cura que tiene el respaldo de la gente".
El gerente de Relaciones Institucionales de Autopistas del Oeste, Marcelo Chalub, declaró: "Como empresa, no tenemos opinión. Nosotros lo llamamos (al paseo) Loma de la Cruz".
Mariano West, cuyo distrito, Moreno, alberga la fundación de Borgione, dijo que el homenaje al sacerdote le parecía bien, porque "este lugar está inserto en la comunidad y la gente lo quería y lo respetaba muchísimo".
También dijo que trató a Borgione una sola vez y que nunca hizo donaciones a su fundación, cosa que sorprendió a la secretaria del Hogar Don Bosco, Beatriz Petrocello, quien dijo: "¿Cómo puede ser si eran amigos? Yo los he visto comiendo juntos".





