
Armella, el juez del Riachuelo
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Luis Armella es el titular del único juzgado federal de Quilmes. Su nombre cobró notoriedad en los últimos años por el férreo cumplimiento de la orden de la Corte Suprema de Justicia para realizar el demorado saneamiento del Riachuelo.
El magistrado tiene a su cargo otras causas de resonancia mediática, como la que investiga el transporte de sustancias ilegales en una camioneta de la Sedronar, en las nueve secretarías que tiene su juzgado. En una de ellas, se trabaja especialmente con el plan de saneamiento del Riachuelo, que deben cumplir los Estados nacional, bonaerense y porteño.
Abogado, nacido en Berazategui en 1969, es hijo único de un matrimonio compuesto por un trabajador fabril y una inmigrante italiana. Inició su carrera judicial en el Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 7 de Quilmes como meritorio, donde ascendió hasta oficial segundo. Luego fue auxiliar letrado del Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 2 del mismo departamento judicial, donde llegó a ser secretario. En 1998 rindió un concurso y fue designado fiscal, posición que ocuparía hasta la creación del juzgado federal que hoy encabeza. En 2004 fue designado juez federal, cargo que asumió en 2006.
Además del resultado de la nueva toma en la zona sur de la ciudad, Armella deberá definir en los próximos días la situación procesal del jefe de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), José Granero, imputado del delito de facilitación de elementos y lugares para el transporte de estupefacientes.
Sin embargo, en la causa por la limpieza del Riachuelo, Armella, que es el juez de ejecución, dictó fallos que serán recordados como fuertes multas a funcionarios y a grandes empresas por incumplimientos.
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