
Asesinaron a un policía federal
La víctima recibió un tiro cuando intentaba frustrar un robo
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Un suboficial de la Policía Federal fue asesinado anteanoche de un balazo en la cabeza cuando intentaba detener a dos delincuentes que estaban robando un automóvil en el barrio porteño de Villa Luro. Horas después del crimen, detuvieron a un individuo que podría estar relacionado con el homicidio.
El hecho se produjo a las 20, cuando el suboficial Rubén Pivero, que cumplía funciones en la comisaría 40a., intentó frustrar la sustracción de un vehículo en la intersección de las calles Ramón L. Falcón y Manzoni.
El policía fue sorprendido por uno de los ladrones, que, por la espalda, le disparó en el cráneo y le provocó inmediatamente la muerte, según informaron fuentes policiales.
Raid delictivo
Los asaltantes huyeron sin poder llevarse el vehículo y continuaron su saga delictiva hasta una vivienda situada en la calle Charrúa al 3100, en Villa Soldati, donde irrumpieron para robar otro coche.
Sin embargo, tras un alerta del Comando Radioeléctrico, acudieron a la zona patrulleros, justo en el momento en que retiraban el rodado del garage, según fuentes policiales consultadas por LA NACION.
Allí comenzó un breve tiroteo y una persecución, que concluyó a unas cuatro cuadras, al lado de una cancha de fútbol de barrio, con uno de los ladrones detenidos, aparentemente el autor del disparo que mató al suboficial.
"Luego del tiroteo, uno de los delincuentes resultó herido y el otro logró escapar. Ahora hay que determinar si son los mismos que terminaron con la vida de Pivero", añadió un vocero.
El policía caído tenía 49 años, era casado y padre de siete hijos. Había egresado de la Escuela de Suboficiales y Agentes Comisario General Alberto Villar en 1975.
Pivero prestó servicios en el Departamento Escuela Federal de Suboficiales y Agentes, cuerpo Policía Tránsito (División Sarmiento y luego División Motorizada), y en las comisarías 22a., 40a., 43a. y 44a.
Los restos de la víctima fueron velados ayer en Acevedo 1120 y serán inhumados hoy, a las 9.45, en el panteón policial nuevo del cementerio de la Chacarita.
Este año, uno de los casos más resonantes de policías abatidos mientras prestaban servicios fue el de Rodolfo Osvaldo Botticini, de 52 años, suboficial escribiente de la comisaría 23a.
El policía había sido asesinado de cuatro disparos efectuados por dos delincuentes la noche del 7 de abril en la zona roja de Palermo, cerca del Rosedal y frente al museo Eduardo Sívori. Luego de una intensa persecución y tiroteo, cayó abatido un sospechoso.


