Aulas cerradas. ¿Cómo van compensar el tiempo perdido?, se preguntan los padres
La noticia de la continuidad de la restricción de clases presenciales cayó pésimo en la Provincia; la angustia se irradió a los grupos de WhatsApp
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Cuando el Presidente hablaba para anunciar que las medidas seguían por tres semanas más, Joaquín Gardel, que es realizador audiovisual y uno de los referentes de la agrupación Padres Organizados en provincia de Buenos Aires, estaba en un triple Zoom con sus hijos. El más chiquito, de dos años tenía que hacer una masa de sal, el de cuatro años estaba en clase y la mayor, de ocho, tenía problemas de conectividad. Su esposa estaba en una reunión de Zoom del trabajo y en la casa de Vicente López reinaba el caos. No era el momento más oportuno para una cadena nacional sobre la continuidad de las clases.
A muchos padres les pasó lo mismo que a Joaquín. Él alcanzó a leer los zócalos de TV de lo que decía el Presidente y entendió. Sin clases por tres semanas.
La noticia cayó pésimo. Y en seguida la angustia se irradió a los grupos de WhatsApp. La red de padres de provincia, los de Vicente López, los de los colegios de sus hijos. En todos reinaba una bronca que pronto se transmutó en desazón.

“Frustración creo que es la palabra. No se nos escucha. Las autoridades siguen sin entendernos. O no les importa. La educación a distancia no es virtual, es irreal. No existe. Lo vemos en los chicos, a quince días están irritables, no quieren conectarse, tienen ataques de ansiedad por el encierro, corren por toda la casa. Y lo peor es que no mejoró la situación porque ellos no vayan al colegio. Entonces no se entiende. En algunos municipios, hasta las plazas van a cerrar. Lo que yo me pregunto, es cuál es la válvula de escape para los chicos. Las familias están desbordadas, las escuelas, cerradas. Las plazas, lo mismo. Y no hay explicaciones realistas de hasta cuándo va a ser así. Si el Gobierno tiene un plan, queremos que nos digan cuál es. ¿O tenemos que creer que es cerrar todas las escuelas hasta que esto pase?”, dice Gardel.
Marcha a La Plata
La situación de angustia y bronca se repite en muchos otros padres. Una hora después de los anuncios, los Padres Organizados de la provincia de Buenos Aires emitieron un comunicado y anunciaron que mañana marcharán a La Plata para pedirle explicaciones al gobernador Axel Kicillof.
Mientras tanto, los Padres Organizados de Capital, esperaron que el jefe de gobierno porteño hablara . Finalmente, cuando se conoció que en la ciudad continuarían las clases, se sintieron aliviados. “La mayor sorpresa fue el anuncio de que la secundaria tendrá algún tipo de presencialidad, aunque no nos queda claro a qué se refiere la bimodalidad, porque es algo que ya rige. Pero suponemos que dará la posibilidad a cada colegio de organizarlo en función de sus posibilidades reales. Nos alegramos que los chicos más grandes no se queden sin clases presenciales. Ahora, nuestras expectativas están en ver qué pasa con la Corte. El procurador fue bastante claro, pero no es vinculante”, explica María José Navajas, una de las madres que dieron origen al movimiento de Padres Organizados. Después de las palabras de Horacio Rodríguez Larreta, la expectativa estaba en el pronunciamiento de la Corte Suprema, sobre la demanda en la que fueron admitidos como “amicus curiae”, es decir, amigos del tribunal.
“En este contexto epidemiológico, es fundamental priorizar el sostenimiento de espacios en donde los protocolos se cumplen. La escuela es uno de esos espacios por excelencia. No es impulsora de la curva de contagios y es espacio de detección. La suspensión de la presencialidad afecta al aprendizaje y a la salud integral de los niños, niñas y adolescentes”, dice el comunicado de Padres Organizados de provincia.
“Sin embargo, ante una nueva ola de contagios, lo primero en cerrar son las escuelas, contabilizando así 9 meses sin presencialidad desde marzo de 2020. Se plantea como principal razón de este cierre, la necesidad de disminuir la circulación de personas en medios de transporte público y la falta de vacunación en todos los docentes y no docentes de la provincia. ¿Cómo van a compensar todo este tiempo perdido? ¿Cómo van a resolver esta catástrofe educativa?”´, pregunta el comunicado. “Si la decisión es cerrar las escuelas, merecemos saber ante qué criterios objetivos y por cuánto tiempo. Es imperioso encontrar las soluciones”, agrega.
En Quilmes, amparo aceptado
Ante la suspensión de clases, los padres de diferentes distritos de la provincia de Buenos Aires, recurrieron a la Justicia para pedir que vuelva la presencialidad. Así lo hicieron padres de San Isidro y de Vicente López. Sin embargo, hasta el momento siete jueces se declararon incompetentes por lo cual las causas pasaron a la Corte Suprema de Justicia, que debe definir sobre la competencia. Lo mismo ocurrió con la presentación que hicieron dos grupos de padres de Quilmes y de Berazategui. Pero esta vez, el juez debió aceptar la causa porque así lo ordenó el miércoles la Corte.
En las últimas horas se conoció que el Juzgado Federal de Quilmes, a cargo de Luis Armella, aceptó la competencia en el marco de una acción de amparo para que vuelvan las clases presenciales. El amparo se hizo contra el gobierno de la Provincia de Buenos Aires (Ministerio de Educación), contra la Municipalidad de Quilmes, (Secretaría de Educación, Cultura y Deportes), la Municipalidad de Berazategui (Secretaría de Educación ) y contra el Poder Ejecutivo Nacional (Ministerio de Educación de la Nación). El miércoles, el magistrado definió aceptar su competencia tras recibir contestación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La noticia resultó alentadora para padres de otros distritos que insistirán en la vía judicial para lograr el retorno de sus hijos a las escuelas.
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