
Balean al rugbier Rolando Martin en un robo en Pacheco
Resultó herido en la mano izquierda
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Rolando Martin, jugador del seleccionado argentino de rugby los Pumas y del San Isidro Club (SIC) fue baleado anteanoche por un menor delincuente que intentó asaltarlo en la puerta de su casa, en la localidad bonaerense de El Talar de Pacheco.
"Me salvé por milagro y la bala no me afectó ni el tendón de la muñeca. Al colocar la mano, evite que el disparo no alcance mi cabeza", explicó Martin, todavía conmocionado, desde su casa.
Según el deportista y fuentes de la Jefatura de la Policía Departamental de San Isidro, el violento episodio ocurrió anteanoche, a las 23.55, mientras Martin y un vecino conversaban en un automóvil Ford Escort estacionado frente a la vivienda del rugbier.
"En ese momento y como de la nada, apareció un chico que no tenía más de 15 o 16 años. Nos apuntó con un arma y nos pidió que entregáramos todo lo que teníamos. Mostraba signos evidentes de estar drogado, ya que balbuceaba incoherencias y no podía hilvanar dos palabras seguidas", expresó el tercera línea de los Pumas y del SIC.
Para resistir el robo, el vecino de Martin quiso embestir al ladrón, pero no pudo y terminó chocando contra un árbol.
Por temor a que el asaltante pretendiera entrar en su casa, Martin salió a perseguirlo.
"Primero se oyeron dos tiros, y después perseguí al ladrón por temor a que entrara en mi casa, donde estaban mis hijos y mi esposa. Yo había dejado el portón abierto. En ese momento, el ladrón se dio vuelta, y me disparó", dijo el deportista.
Martin fue herido en la mano izquierda al intentar cubrirse el rostro cuando el ladrón le disparó.
"Creo que el ladrón me disparó cuando me tenía a un metro. Entonces me protegí con un brazo, la bala me dio en la muñeca y quedó en el pecho", relató.
Con los datos aportados por Martin, la policía de Tigre trataba de identificar y detener al ladrón que cometió el asalto en una bicicleta.
Un barrio inseguro
El caso ocurrió ayer después de las 19, cuando Martin llegó en su automóvil Volkswagen Gol a su casa, situada en Godoy Cruz al 1100, en El Talar de Pacheco.
Después de balear a Martin, el ladrón escapó sin robar nada y dejó abandonada la bicicleta en la que había llegado. En ese momento, al escuchar los disparos salieron a la calle vecinos del rugbier y los vigiladores de una casilla situada en la otra cuadra. El personal de seguridad no pudo perseguir al delincuente debido a que no tenía armas.
Con la ayuda de los vecinos, Martin fue trasladado inicialmente al hospital de Tigre donde le practicaron las primeras curaciones y después lo derivaron a la Clínica Las Lomas.
El rugbier también se refirió a la seguridad en su barrio. "Hace tres años, podía salir a la calle tranquilamente con mis hijos y no pasaba nada. Ahora, casi me matan", expresó.
Hace quince días, cerca de la casa del deportista, dos menores de entre 15 y 16 años mataron al hijo de una profesora de dibujo, cuando intentó evitar que le robaron el automóvil a su madre.
Los precoces delincuentes debían estar presos en un instituto de menores de la ciudad de Buenos Aires, pero se habían escapado de allí treinta días antes. Uno de ellos estuvo preso a los doce años por asesinar a un camionero en la colectora de la Panamericana, a la altura de El Talar de Pacheco.
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