Bob Gruen: "El rock es la libertad de expresar tus sentimientos bien fuerte; mi deberes mostrar esa pasión"
Bob Gruen era uno más en un lugar -Nueva York- y una época -los 70- en la que todos eran uno más. Lo eran Patti Smith, los Ramones, Dabby Harry, los Talking Heads y hasta John Lennon. Con más urgencia por decir que por ser, cada uno de ellos aportó lo suyo para moldear una escena de remeras ajadas, escenarios mugrosos, fisonomías asimétricas y estrellatos fuera de foco. Y el deber de Bob Gruen era documentar ese momento, aún sin saber que hacia el final de la década trascendería todas las fronteras.
A los 71 años, todavía le cuesta creer que ahora sea él quien tiene que posar para la foto y sentarse a dar una entrevista a 10 mil kilómetros de su casa para promocionar la muestra que se extiende hasta el 10 de abril en el Centro Metropolitano de Diseño. Porque si algo nunca le interesó, asegura, es tener la obligación de entretener: "Prefiero que me entretengan, por eso no envidio a las estrellas de rock". Sin embargo, también reconoce sentirse halagado por la valoración de su obra y admite que es más fácil estar delante de la lente que detrás de ella.
Su obra incluye retratos de Muddy Waters, Johnny Rotten, David Bowie, Bob Dylan, Alice Cooper y Madonna, entre muchos otros.

-¿Sentís que ahora estás experimentando lo mismo que las estrellas a las que fotografiaste?
-[Risas.] A los fotógrafos no nos gusta que nos saquen fotos, pero siempre es un honor que haya gente interesada en lo que tengo para decir y saber cómo me veo. Estar de este lado es mucho más fácil que trabajar, pero nunca quise ser una rockstar. No nací para ser el centro de atención, como John Lennon o Billy Joe Armstrong; nací para mirar.
-Desarrollaste tu carrera en un contexto en el que todos tenían su banda, parecía fácil.
-Sí, de hecho llegué a cantar y hasta me sacaron una foto. Era en la época de "Like a Rolling Stone", de Bob Dylan. Mis amigos tenían un grupo y ninguno era capaz de memorizarse la letra del tema, entonces me invitaron y canté con ellos. Tal vez tenía futuro, pero no disfrutaba ser el centro de la escena.
-¿Y cuándo te diste cuenta de que tu futuro era la fotografía?
-No sé si hubo un día particular. Sí recuerdo sentir que mi primera foto realmente buena fue una de Tina Turner. No era una que estaba bien, era realmente buena. Pero era mi hobby, no era un trabajo. Mis padres eran abogados, trabajaban en oficinas y querían que tuviera un trabajo similar, de saco y corbata, en horarios normales. Algo que nunca funcionó del todo conmigo. Era mejor en eso de irme a las 6 de la tarde que en lo de entrar a las 9 de la mañana. Por otro lado, también fue mi madre quien me alentó a sacar fotos y a desarrollar la técnica desde que tenía 4 años.
-Primero tu madre y Tina Turner, después Debbie Harry y Patti Smith. ¿Las mujeres ocupan un lugar central de tu obra?
-Sí, y fue gracias a mi madre que nunca las vi como personas que sólo tienen que estar en la cocina. Me siento cómodo trabajando con mujeres seguras de sí mismas. Por eso, ver a Patti Smith y a Debbie Harry en vivo, interactuando con músicos hombres, siempre me pareció normal, lo que tenía que ser. Y fue escuchando a Blondie hacer "Heart of Glass" que me di cuenta de que todo el movimiento del CBGB [se refiere al local inaugurado en Nueva York en 1973 que reunió a la escena punk-rock] iba a ser algo grande. Hasta entonces no tenía conciencia de que estábamos haciendo historia. Hoy tengo la suerte de seguir siendo su amigo, y que venga a cantarme el feliz cumpleaños a casa. Con Patti la relación es distinta, ella es más reservada, pero cuando nos vemos nos saludamos amablemente.
-Mencionaste la conciencia histórica. ¿Cómo fue insertarse en una escena donde parecía no haber límites y convivían estilos tan distintos?
-En ese momento nos parecía normal. Se había formado una masa crítica de artistas muy interesante. Por eso John Lennon eligió Nueva York. Él decía que si hubiese vivido en los tiempos del Imperio Romano, hubiese querido vivir en Roma; en el siglo XIX, le hubiese gustado vivir en París. En los 70, la acción estaba en Nueva York, y aún sigue estando ahí. Fue un momento muy creativo, y para conocer a la gente de verdad tenías que ir a los bares. El día que tocaba Blondie, debajo del escenario estaban los New York Dolls, Patti Smith, Television; el día que tocaban los New York Dolls, era Debbie la que estaba debajo del escenario... y así. Entonces, tenían cierta presión para sorprender y se sentían obligados a mostrar cosas nuevas. Eso ayudó a que todos evolucionaran.
-¿Sentías algún tipo de responsabilidad por documentar ese momento?
-Sí y no. No sabía que a tanta gente le iba a gustar esa música más adelante, pero sentía que para mí era importante y que teníamos que contar bien esa historia. Cuando empecé a trabajar en Rock Scene Magazine, una revista que era poco más que un fanzine, escribíamos sobre bandas grandes, pero también fuimos los primeros en escribir sobre los Sex Pistols en los Estados Unidos. Si una banda todavía no había grabado un disco, no nos importaba. Queríamos que cualquiera pudiese salir de su campo en Kansas y viniese a Nueva York a escucharla. La gente quería ser parte de la escena, y haberlos inspirado a ser algo y cambiar sus vidas me hace sentir orgulloso.
-Cuando conociste a John Lennon, él ya era un beatle. ¿Fue distinto trabajar con él?
-No tanto. Cuando llegó a Nueva York no tenía trabajo, su banda se había disuelto, él y su abogado estaban embargados por una demanda y el gobierno lo quería deportar. Por supuesto que era excitante trabajar con John y Yoko y, de alguna manera u otra siempre sabía qué él había sido un beatle y yo no, pero no era exitoso en ese momento. Con Led Zeppelin sí fue distinto. Cuando los conocí ya tenían su avión, aunque lo alquilaran... era enorme.
-¿Hay un punto de contacto a la hora de retratar a una banda que toca para 20 personas y una banda que ya tiene su avión?
-Quiero captar el momento, siempre. No me gusta dar indicaciones porque eso es forzarlos a que hagan cosas que no son, no quiero que sonrían para mí, quiero que sonrían si lo sienten. El rock es la libertad de expresar tus sentimientos bien fuerte, mi deber es mostrar esa pasión, que puedas escucharlos y sentirlos cuando ves una foto. No se trata sólo de mostrar los hechos, se trata de mostrar la vibración. La mayoría de mis fotos son de gente que no es famosa, tengo cientos de fotos en casa de gente que no conocés, sólo tuve la suerte de que algunos se hayan convertido en celebridades.
Bio
Profesión: fotógrafo
Edad: 71 años
Vive en Nueva York,donde retrató la escena rockera desde 1970. Fue fotógrafo personal de Lennon y Yoko Ono. Una parte de su obra puede verse hasta el 10 de abrilen el Centro Metropolitano de Diseño.
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