
Cambia el sistema de control de los ascensores en la Ciudad
Deberán llevar una oblea de diferentes colores, según su estado
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El operativo "semáforo de ascensores" ya está. Por un decreto firmado por la secretaria de Control Comunal, Silvana Giudici, desde ahora los cubículos en los que se sube y se baja en los edificios porteños deberán adoptar un nuevo sistema de inspección.
Hasta ahora, el control de los ascensores en la Ciudad de Buenos Aires se verifica a través de las firmas que las empresas controladoras rubrican sobre un papel pegado en el mismo lugar.
Con esas firmas, entiende el gobierno porteño, lo único comprobable es que el ascensor fue revisado, pero el vecino jamás se entera sobre el estado del mismo.
Pues esto debería modificarse desde que se ponga en práctica el "operativo semáforo de ascensores", justamente.
Este nuevo proyecto consiste en que los controladores ya no deberán firmar sobre una planilla mensual, sino que pegarán en una especie de calendario estampado contra la pared del ascensor una etiqueta de tres colores distintos: verde, amarillo o rojo.
Cómo se usa el "semáforo"
Si el lugar se encuentra en buen estado pegarán la etiqueta verde. Si, en cambio, el ascensor necesita reparaciones urgentes, el sticker será amarillo. Y si, finalmente, el cubículo resulta peligroso por su pésimo estado, el cartón será rojo.
Así, el vecino sabrá en qué estado se encuentra su ascensor, sostienen en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
A partir de allí, el consorcio deberá hacerse cargo de la reparación inmediata del aparato. Si no lo hace en un plazo de diez días, podrá ser multado por las autoridades locales.
El gobierno, además, enviará inspectores al azar para chequear el trabajo de las empresas controladoras.
"Hoy, cada empresa debiera tener un técnico por cada 250 ascensores que revisa. Pero, ¿es así? ¿Quién garantiza que en realidad no tiene uno cada 700 ascensores? El sistema actual tiene fallas, por eso es que lanzamos este plan", señaló un funcionario cercano a Giudici, que pidió la reserva de su nombre.
El costo para el consorcio
Cada consorcio deberá hacerse cargo de la nueva planilla de control, cuyo costo será de 10 pesos. Después, las obleas de colores serán compradas por las empresas controladoras.
"Ideamos este sistema con la prioridad puesta en la prevención y la seguridad de la gente. El Estado asume la responsabilidad en el control, pero la ejerce mucho mejor en un marco de control social, donde el propio usuario puede ver claramente en qué estado se encuentra su ascensor. Por eso el semáforo, que es una norma internacional fácilmente identificable para cualquiera", resumió Giudici, para explicar los porqués del cambio de sistema.
El decreto, que ya fue firmado, aparecerá hoy en el Boletín Oficial, según garantizaron fuentes de dicha secretaría. A partir de entonces, los consorcios tendrán hasta mayo para actualizar su sistema de control de los ascensores.
En el caso de que no lo hagan, podrán recibir multas de parte del gobierno, si es es que el consorcio recibe la visita de uno de los inspectores oficiales.
Las obleas
Cómo se consiguen: serán expedidas por el Gobierno de la Ciudad, y se entregarán a la empresa controladora en Carlos Pellegrini 211, 2° piso.
Quién las pide: es el consorcio, el administrador o un apoderado legal el que debe encargarse de solicitar las obleas ante el gobierno porteño. El trámite debe realizarse en la misma dirección en la que se entregan.
Qué se necesita: para reclamar las obleas se necesita llevar fotocopias (exhibiendo originales) del DNI, permiso de habilitación de la máquina, póliza, etc.





