Casi 200.000 vecinos no tienen agua en Formosa
Emergencia sanitaria: el 80% de los habitantes de la capital provincial carece del suministro desde hace 48 horas; hoy estaría solucionado.
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FORMOSA.- Esta ciudad de 240.000 habitantes fue declarada en estado de emergencia sanitaria por el intendente Gabriel Hernández, al producirse la rotura del acueducto maestro que transporta el agua desde el río Paraguay hasta la planta de tratamiento y producción de Aguas de Formosa, empresa privada responsable del importante servicio.
Al no contar con un caño alternativo, lo que evidencia la precariedad de la infraestructura de saneamiento, el 80 por ciento de los vecinos está sin agua desde la tarde de anteayer, cuando un verdadero aluvión hídrico comenzó a emerger en las calles céntricas y a penetrar en los domicilios privados y los edificios públicos.
En la tarde de ayer, los técnicos de Aguas de Formosa estimaban que la situación estaría normalizada para la medianoche. Los especialistas determinaron la existencia de una situación de "gravísima emergencia", ya que la ruptura del acueducto obligó a suspender el bombeo en la toma sobre el cauce del río Paraguay e inmediatamente se cortó el suministro.
El Poder Ejecutivo provincial, a través del gobernador Gildo Insfran, convocó al comando de emergencia y dispuso la movilización de todos los organismos ligados a esta cuestión, entre ellos, el Servicio Provincial de Agua Potable, los ministerios de Obras Públicas y de Desarrollo Humano, la policía de la provincia y el Cuerpo de Bomberos.
Abastecimiento
Edgardo Bortolozzi, titular del Servicio de Agua Potable, dijo a La Nación que se aseguró el abastecimiento en los hospitales, las maternidades, las salas de primeros auxilios, los comedores escolares, los centros de salud, las clínicas y los sanatorios, apelando al líquido acopiado en una planta montada en el barrio Eva Perón, en la periferia de la ciudad.
"Del resto se ocupó Tata Dios", indicó en alusión a la copiosa lluvia que se desató en la ciudad y que fue aprovechada por las familias humildes de los barrios para reabastecer sus aljibes y cisternas.
Roberto Arroñade, gerente de Aguas de Formosa, reveló que la rotura del acueducto se debió a un corte de energía eléctrica que impactó en el sistema antiariete y generó un cierre brusco que derivó en la rotura longitudinal del caño maestro en un punto intermedio.
Admitió que si este accidente hubiera ocurrido una semana después no habría tenido derivaciones emergentes, ya que la ruptura del sistema se produjo en un momento de transición entre el cambio del material viejo que no servía y el nuevo equipamiento.
El drama se hacía más notorio en aquellos domicilios donde no cuentan con tanques elevados o cisternas de reserva, y más aún por las altísimas temperaturas que deben soportar este verano. El ausentismo en los organismos públicos fue notorio, al punto tal que obligó a las autoridades a decretar asueto administrativo para toda la jornada.


