
Causó el incendio de cuatro departamentos y se suicidó
El protagonista era un abogado de 55 años que vivía en Pueyrredón y Las Heras.
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Un abogado de 55 años, que vivía en el edificio situado en avenida Las Heras 2297, en el barrio porteño de Recoleta, incendió ayer su departamento y causó daños en otros tres, para luego suicidarse en el balcón, a la vista de decenas de transeúntes, de un tiro en la cabeza.
Este hombre, identificado por la policía como Vicente Betes, prendió fuego a su departamento del tercer piso a las 14.25. Minutos más tarde, salió a un balcón que da a la avenida Pueyrredón con un arma en la mano y, fuera de sí, comenzó a hacer gestos amenazadores.
"Aunque gritaba, no se podía escuchar con claridad lo que decía debido a los ruidos del intenso tránsito", dijo a La Nación el empleado Gustavo Dondi, uno de los testigos casuales del trágico hecho.
Este joven, que trabaja en un empresa comercial de la zona, dijo además que Betes contempló el incendio durante algunos minutos, y luego se llevó el arma a la boca. "Todos le gritábamos que se calmara; pero él entraba y salía del departamento con el arma en la mano", afirmó Dondi.
Matías Cabral, un comerciante de la zona, llegó al lugar minutos después de que Betes salió al balcón. "Primero trató de dispararse con un arma, pero parece que se le trabó y no pudo hacerlo. El hombre entró en el departamento, y cuando salió me pareció que tenía otra arma cargada y se la llevó a la cabeza. Y esa vez no falló", manifestó.
Testigos involuntarios
A las 14.35, Betes tomó el arma calibre 22, la apoyó en la sien derecha y ejecutó el disparo que luego terminaría con su vida, según dijeron los testigos. "Su cabeza giró e instantáneamente cayó al piso del balcón. Los bomberos, momentos después, corrieron el cuerpo y comenzaron a apagar el incendio, ya que para ese momento las llamas habían alcanzado los dos pisos superiores", agregó Cabral.
Mientras tanto, los ocupantes del edificio habían comenzado a abandonar sus departamentos. Ante la incertidumbre, optaron por refugiarse en un quiosco lindero.
Según informó personal del SAME, ninguno de los habitantes del edificio resultó herido. Por su parte, Betes aún estaba vivo cuando llegó el servicio médico de la comuna.
Inmediatamente, el abogado fue llevado de urgencia al hospital Fernández, pero falleció a poco de llegar al centro asistencial.
Tres dotaciones de bomberos de la Policía Federal trabajaron en el lugar para extinguir el fuego que, según informó a La Nación el comisario mayor Augusto Mota, se extendió hasta el 6º piso del edificio.
Finalmente, el incendio fue controlado a las 16.10. Para ese entonces, cientos de transeúntes se habían agolpado en las esquinas linderas. Además, varios efectivos de la comisaría 19a. -que también participaron en el operativo- habían cortado el paso en el perímetro delimitado por Vicente López, Azcuénaga, Las Heras y Pueyrredón, lo que provocó caos en el tránsito, al tiempo que sobrevolaba un helicóptero policial.
Un hombre extraño
"Desde hace algún tiempo, los vecinos sabíamos que Betes estaba deprimido. Pero jamás imaginamos que podría hacer esto", comentó Josefina Churba, vecina del 5º piso de Las Heras 2297. Agregó que "todos sabían que este hombre estaba bastante deprimido desde la muerte de su madre, hace poco más de un año".
Otra propietaria del inmueble, que sólo dijo vivir en el 4º piso, afirmó: "Betes tenía muchas deudas y no pagaba las expensas desde hace varios meses. De todas maneras, eso no justifica lo que hizo: si se quería matar, no era necesario que nos complicara la vida a todos", concluyó la mujer, indignada.


