
Cierran el caso de Jimena Hernández
Impune: a 9 años del crimen, el juez Zamudio sobreseyó la causa sin identificar a ningún responsable; apelarán la medida.
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Nueve años después del fallecimiento de Jimena Hernández, la niña de 11 años que apareció muerta en el interior del natatorio del Colegio Santa Unión, la Justicia reconoció que no puede decirles a los padres quién mató a su hija.
El juez de instrucción Mauricio Zamudio dictó el sobreseimiento provisional de la causa sin que haya ninguna persona procesada por el homicidio de la niña.
Después de cientos de fojas acumuladas, el magistrado llegó a la conclusión de que alguien mató a Jimena. Sin embargo, no logró individualizar a los culpables.
En su resolución, el magistrado destacó que para terminar con la vida de Jimena "debió haber existido un obrar doloso de una o más personas", pero consideró que "no se ha logrado reconstruir mínimamente la forma en que la víctima llegó al lugar donde fue hallada, y menos aún dónde tuvo lugar el acontecer criminal".
Tras considerar que "no hay elementos de prueba suficientes" para continuar la investigación, el juez desvinculó de la causa a los cinco imputados por el crimen, ocurrido el 12 de julio de 1988. El guardavidas Oscar Bianchi, Hernán Fusco, Gerardo Paradela, Miriam Squaglia y el ex rector del colegio Jorge Sobrino fueron declarados inocentes. Y, con apenas seis carillas, Zamudio dispuso el archivo del sumario "hasta tanto no se arrimen nuevas probanzas que puedan echar luz sobre el suceso investigado".
El abogado del padre de la niña, Miguel Angel Arce Aggeo, adelantó que apelarán la decisión, no sólo ante tribunales nacionales sino también ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
"Con los mismos elementos existentes en la causa, un juicio por jurado no hubiese llegado jamás a este vergonzoso resultado. Hace años que tendríamos a los autores del crimen de Jimena", opinó el letrado.
Sin respuestas para el dolor
Antes de referirse a quien se sindicó en varias oportunidades como el autor del homicidio de Jimena, el magistrado señaló: "No cabe duda alguna de que tanto la víctima como sus allegados merecen encontrar una respuesta y mitigar su dolor, al menos con el dictado de una sanción por parte del poder público, pero a ello no se debe arribar de una forma ligera y arbitraria".
Zamudio reiteró que "una personalidad anormal" como la del profesor de educación física Oscar Bianchi "de modo alguno autoriza de por sí a sostener mínimamente un grado de participación".
A criterio del juez, los testigos no pudieron despegar las dudas que rodean el homicidio de Jimena: " Ni siquiera un solo testimonio se ha arrimado a la investigación para brindar elementos que permitan abrigar al menos una mínima sospecha sobre una persona determinada". Zamudio señaló que no acepta en modo alguno esta situación y dijo que se debe hacer notar que nadie ha colaborado en revertirla. "Lo cierto es que nadie la vio ahogarse, ni ser arrojada desde el exterior. Se llegó increíblemente a un estado en donde nadie observó si Jimena llegaba al fondo del natatorio por un hecho accidental, natural o criminal".
Idas y venidas
- En septiembre de 1988, el juez Luis Cevasco pasó el expediente a la justicia correccional. Entendió que Jimena se había ahogado en la pileta.
- Tiempo después, el juez Omar Facciuto se desprendió del caso. Consideró que se trataba de un homicidio y retornó a la justicia criminal.
- En 1990, el doctor Grieben dictó el sobreseimiento provisional por no encontrar a los autores del hecho. Asentó que la asesinaron fuera de la pileta.
- Ese año, la Sala VI de la Cámara del Crimen ordenó a Enrique Zamudio reabrir la causa y profundizar la investigación.
"Ya no creo que se aclare"
Casi como un augurio del sobreseimiento provisional dictado por el juez Zamudio en el proceso por el crimen de Jimena Hernández, dos meses atrás Carlos Wiater dejó de patrocinar a Norma Monfardini, madre de la niña, tras nueve años de perfilarse como motor de la causa.
-¿Preveía usted este desenlace?
-Yo era el único que conocía el expediente desde la primera hoja hasta la última. Este final era previsible con mi alejamiento. Y así nueve años de esfuerzos quedaron en la nada. Ya no creo que se aclare.
-¿Cómo evalúa la decisión del juez?
-Coincido con Zamudio en que los elementos probatorios contra el principal sospechoso, Oscar Bianchi, no son suficientes. Confiábamos en los testimonios de las ex compañeras, pero pactaron silencio.
-¿Por qué bajó los brazos?
-Esta era mi causa, yo la peleé. Pero se erosionó mi relación con los padres de Jimena, más con el señor Hernández. Siento mucha pena.



