Cómo prevenir el cáncer de páncreas, uno de los tumores más difíciles de detectar a tiempo
El Colegio de Médicos bonaerense difundió un comunicado con recomendaciones clave, en un contexto marcado por la repercusión de un estudio internacional que logró eliminar tumores en ratones
4 minutos de lectura'
El cáncer de páncreas es una de las enfermedades oncológicas más difíciles de enfrentar. Silenciosa, de diagnóstico tardío y con un pronóstico adverso, suele ingresar en la agenda pública solo cuando una figura conocida lo padece o cuando la ciencia logra avances que despiertan expectativas. En ese contexto, el Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires difundió hoy un comunicado enfocado en la prevención de esta enfermedad, una decisión que no es casual: llega tras la amplia repercusión internacional de un estudio realizado por investigadores españoles que lograron eliminar el tumor pancreático más frecuente en modelos animales.
El impacto mediático del hallazgo científico puede generar falsas certezas o expectativas prematuras en la población. Por eso, el comunicado pone el acento en lo que sí está hoy al alcance de las personas: reducir los factores de riesgo modificables que influyen en la aparición de este tipo de cáncer. No se trata de desalentar la investigación, sino de recordar que, mientras la ciencia avanza, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva.

A diferencia de otros tumores, el cáncer de páncreas suele avanzar sin dar señales claras en sus primeras etapas. Cuando aparecen los síntomas, muchas veces la enfermedad ya está en fases avanzadas. Esa característica explica por qué la prevención primaria, actuar antes de que el daño se produzca, ocupa un lugar central en el mensaje del Colegio de Médicos.
Factores sobre los que se puede actuar
El documento identifica cuatro ejes clave que inciden de manera directa en el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. El primero es el tabaquismo, considerado el factor más determinante. Fumar duplica las probabilidades de enfermar, debido al efecto tóxico de los compuestos del tabaco sobre las células pancreáticas. A esto se suma el consumo excesivo de alcohol, que puede provocar inflamación crónica del páncreas, una condición que favorece transformaciones malignas a largo plazo.

La alimentación y el sedentarismo constituyen otro punto crítico. Dietas ricas en ultraprocesados, junto con el exceso de grasa abdominal, alteran el metabolismo de la glucosa y generan una sobrecarga sostenida sobre el páncreas. En la misma línea, el comunicado advierte sobre la diabetes tipo 2 de aparición reciente en adultos sin antecedentes: en estos casos, la consulta médica temprana resulta fundamental.
Entre las recomendaciones prácticas, el Colegio de Médicos destaca la cesación tabáquica como la medida preventiva más eficaz, junto con la adopción de una dieta de estilo mediterráneo, el control del consumo de azúcares y la actividad física regular. También recuerda la importancia de prestar atención a señales de alarma como la ictericia, el dolor abdominal persistente que se irradia hacia la espalda o la pérdida de peso sin causa aparente.
El avance científico que reavivó el debate
El comunicado se publica en paralelo a la difusión de un estudio liderado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en España, que logró eliminar en ratones el adenocarcinoma ductal de páncreas, el tipo más frecuente y agresivo de esta enfermedad. El trabajo mostró que una estrategia terapéutica combinada, dirigida a distintos mecanismos clave del tumor, permitió erradicar la enfermedad en la mayoría de los animales tratados y mantenerlos libres de cáncer durante meses.
El enfoque se diferencia de tratamientos previos porque no se apoya en un único blanco molecular. En lugar de atacar solo una vía de crecimiento tumoral, los científicos actuaron de manera simultánea sobre varios “motores” que impulsan el desarrollo del cáncer y generan resistencia a los fármacos. Esa combinación logró frenar la progresión tumoral sin efectos secundarios relevantes en los modelos experimentales.
Los propios investigadores remarcan que se trata de un resultado preliminar, limitado a estudios en animales, y que el camino hasta su eventual aplicación en humanos será largo. Antes de pensar en ensayos clínicos, será necesario validar la estrategia en otros modelos, estudiar su impacto sobre las metástasis y garantizar su seguridad.
1“Fuimos a encontrar el fuego”: el ingenioso plan de dos hermanos para salvar la casa familiar de las llamas en Cholila
2Qué hacer en Villa Gesell un día de lluvia
- 3
Estos son los barrios que quedarán “hiperconectados” con esta megaobra en la Ciudad
4Complicaciones y demoras: por obras, cierran un puente casi centenario que une Buenos Aires y Río Negro






