Con padrinos logran que la escuela sea posible para todos
La fundación Apadrinar trabaja para que chicos de Moreno puedan estudiar
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Saben que una pequeña ayuda alcanza para lograr mucho. Los miembros de Apadrinar lanzaron la campaña "500 padrinos se buscan" para mejorar la vida de 500 chicos.
Desde hace tres años la fundación lleva adelante el programa "Escuela para todos", que tiene como objetivo promover la permanencia y el éxito escolar de chicos con grandes carencias. Atacan al problema desde la base: trabajan con chicos de jardín de infantes para asegurar su promoción.
"La educación es algo tan importante que no podemos dejar que sea sólo un asunto de la escuela", dijo Juan Penen, el director de Apadrinar.
La carencia de cupo en los jardines de infantes oficiales y, por ende, la deficiente formación con la que llegan al primer grado hacen que, desde el comienzo de la primaria, los chicos estén en inferioridad de condiciones. Por eso Apadrinar trabaja en tres escuelas públicas y en seis centros comunitarios que tienen jardines de infantes de una zona muy vulnerable del conurbano: Cuartel Quinto, en Moreno.
"Para la escuela es muy importante el acompañamiento que pueden dar las organizaciones de la sociedad civil. Muchas veces funcionamos como puente entre la comunidad y los padres", detalló Penen.
Con la crisis de 2001 fue necesario poner en funcionamiento alternativas creativas. El sistema de padrinazgo es una forma de vincular al chico que menos tiene con quien puede ayudarlo. Una alianza con la Fundación Comparte, de Barcelona, les aportó desarrollo informático y el direccionamiento del apadrinamiento entre las correspondientes regiones. "Los españoles, sensibles a nuestra situación, ya apadrinaron a 1500 chicos de Cuartel Quinto. Pero no queremos depender del «afuera»", agregó Penen.
La cuota mensual para los "padrinos" es de 50 pesos en la Argentina y de unos 20 euros en España. "Es algo así como un café cada dos días", explicó el director de Apadrinar.
El débito a través de las tarjetas de crédito asegura la transparencia del sistema y hace que el programa pueda sostenerse en el tiempo. Apenas se suman al programa, los padrinos reciben un dossier con los datos de su ahijado, cómo está integrada su familia y cómo puede conectarse con él.
Es una forma de apoyarlos económicamente, pero con un destinatario con nombre y apellido. Una ayuda que tiene una cara concreta, una historia personal y un vínculo que se puede seguir en el tiempo. Para resguardar a los chicos hay reglas claras: no se le puede escribir ni visitarlo si no es por intermedio de Apadrinar y los regalos que se entreguen deben ser algo que se pueda compartir con otros chicos.
Conciben al padrinazgo como una herramienta para el desarrollo comunitario, como una forma de mejorar las condiciones de un grupo de chicos. Por eso las mejoras alcanzan a todos los chicos de la sala, aunque sólo la mitad esté apadrinado. Si no, claro, se repite la desigualdad de oportunidades.
"Elegimos crecer en el acompañamiento a centros y escuelas de a poco, pero a pie firme. Ahora estamos buscando 500 padrinos más", se ilusiona Penen. Para recibir información sobre cómo apadrinar chicos, se puede visitar la página web www.fundacionapadrinar.org.ar o llamar al teléfono (0237) 4660195.
Aseguran que un niño que va a la escuela tiene la puerta abierta hacia una vida mejor. Y en Apadrinar trabajan para hacerlo posible.




