
Conmoción en Chajarí por el crimen de una maestra y su hija
La policía detuvo a un sospechoso, novio de una de las hijas de la docente
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PARANA.- La maestra Olga Lucía Zárate y su hija Camila, de 4 años, murieron ayer apuñaladas en Chajarí, en el extremo nordeste de Entre Ríos, y un hijo de 6 años, Diego, recibió lesiones graves y quedó internado en terapia intensiva en el hospital de la ciudad.
La Justicia detuvo e incomunicó a un estudiante de 20 años, novio de una de las hijas mayores de la maestra, sospechoso de haber cometido los crímenes. Vecinos de la familia manifestaron sus sospechas de que el horrendo episodio se originó en el despecho del joven Sergio Almada, derivado de conflictos pasionales que mantenía con su novia.
El doble crimen conmovió ayer a la tranquila población de Chajarí, dedicada al cultivo del citrus y las industrias conexas, y particularmente a la escuela Alvarez Condarco, donde daba clases Olga Lucía Zárate, de 45 años, en sexto grado.
Lo descubrió un vecino
Ayer, a las 7.30, un vecino de Zárate descubrió su cuerpo ensangrentado con las piernas en la vereda y el torso en el marco de la puerta, y al observar que tenía una herida mortal en la carótida llamó de inmediato a la policía.
Los efectivos se presentaron de inmediato en el domicilio de la calle Alvarez Condarco, entre Martín Fierro y Corrientes, y constataron la muerte de la maestra y de su hijita Camila Arrieta, de 4 años, que se encontraba en el interior de la vivienda en construcción, con una puñalada en el oído, presuntamente, y golpes en el cuerpo.
A Diego Maximiliano Arrieta, su otro hijo de 6 años, lo encontraron con vida, pero desvanecido por la pérdida de sangre a través de una herida grave en el cuello y la mano, también infringidas con un arma blanca.
La casa del barrio nordeste de la ciudad presentaba signos de haber sido escenario de una brutal pelea y se encontró en el dormitorio una cuchilla de mediano tamaño con mango de madera que, se presume, sería el arma que usó el agresor, según dijeron fuentes policiales.
A las 9, el juez de instrucción Edgardo Redruello dispuso la detención del joven Almada, de 20 años, que es novio de una de las hijas de Olga, Paula Zárate, de 18 años, con quien el supuesto homicida tiene una hija de 2 años.
Almada, que sigue estudios secundarios nocturnos, fue detenido en la casa de un hermano, y fuentes oficiosas adelantaron a La Nación que existirían dos elementos en su contra: algunas posibles evidencias de su participación en la matanza y tres exposiciones policiales previas realizadas por Olga, debido a una vieja disputa que mantenía con el muchacho.
Tenía problemas
"Este muchacho jugaba al fútbol frente a mi casa, hace rato que tiene problemas, hace poco lo echaron del club Santa Rosa por problemas de consumo de porquerías, siempre traía conflictos", reveló un joven obrero de la fruta que fue vecino de Almada, en diálogo con La Nación .
Otra vecina del presunto agresor manifestó a La Nación , por vía telefónica, que Almada le habría confesado a una compañera de estudio que "si la piba lo largaba iba a matar a su suegra", y que había indicios de que anteanoche salió de clases "con la idea de definir una cuestión". Apuntó también que la víctima había denunciado a Almada por supuestos maltratos hacia su hija, Paula, que habría resuelto cortar la relación con el padre de su hija.
"Hubo una batalla campal, suponemos que pensó que estaban los tres muertos, pero cuando se fue, la mujer ha intentado pedir ayuda y no llegó a la calle, calculamos que ha sido de madrugada; el nenito sobrevivió", manifestó a La Nación un oficial de policía de Chajarí que asistió al lugar de la tragedia.
El juez de instrucción Edgardo Redruello informó que había detenido a un joven de 20 años vinculado con la familia, y que había dispuesto el traslado de los cuerpos de las víctimas mortales a Concordia para la realización de las autopsias. Almada no tendría antecedentes policiales, pero sí denuncias en su contra.
El nene de 6 años se encontraba estable anoche en el hospital Santa Rosa, de Chajarí, luego de dos intervenciones quirúrgicas en el cuello y una mano.
Los docentes de la ciudad interrumpieron el dictado de clases a las 9 cuando verificaron lo que había ocurrido a su colega, a quien caracterizaron como "una persona buena, de poco hablar", que estaba a cargo de los alumnos de 6o. grado.
Chajarí fue escenario en 1999 del crimen de la estudiante Alejandra Martínez, por el cual fue detenido su padrastro, pero este año resultó sobreseído en la causa, de manera que el homicidio quedó impune.
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