Coronavirus en la Argentina: testear, rastrear y aislar, el trío de conceptos para cercar al Covid-19

En el operativo Detectar se busca, casa por casa,a las personas que tuvieron contactos estrechos con casos confirmados de coronavirus
En el operativo Detectar se busca, casa por casa,a las personas que tuvieron contactos estrechos con casos confirmados de coronavirus Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk
Martín De Ambrosio
(0)
13 de junio de 2020  • 15:33

Testear no es todo, según explican los especialistas. Si bien la cantidad de pruebas con PCR que se hacen es uno de los números importantes a la hora de analizar qué pasa con la pandemia de Covid-19 e intentar cercarla, solo tiene sentido en un contexto determinado y "cruzada" con otras variables. No solo con el modo en que se establecen y cumplen las medidas de cuarentena, sino también si el testeo se ve complementado con rastreos y aislamiento de casos sospechosos y sus contactos estrechos, que son los que dispersan el coronavirus, incluso sin saberlo.

La Argentina, según se informó hoy, ha realizado 5031 tests de diagnóstico por millón de habitantes (más de 228.000 en total), mientras que Chile lleva ese número a más de 40.000 por millón (ourworldindata.org). Pero tal cifra por sí sola no da cuenta de la real situación sanitaria porque es preciso, señalan los expertos, cruzarla por ejemplo con las camas disponibles, especialmente en terapia intensiva. Las camas hospitalarias argentinas, incluso en los lugares más complicados como la zona metropolitana todavía están bastante por debajo del 50%, cuando en Chile ya se habla de colapso. En tanto que la cantidad de fallecidos es de 17 por millón de habitantes en la Argentina (con un total de 802), y 138 por millón de habitantes en Chile (total de 2870; y con denuncias de subreporte que llevarían ese número a más de 5000, que precipitaron el desplazamiento del ministro de salud Jaime Mañalich).

Otros países testearon 14770 por millón (Uruguay); 9000 por millón (Colombia); 5400 por millón (Perú), o 2500 por millón (México). Brasil no aparece en la base de datos por el apagón informativo decidido por el gobierno federal.

"Chile hizo muchos más testeos, de manera privada, incluso para casos no sospechosos", dice Giovanna Gallo, doctora en ciencias biológicas y posdoctoranda en el Centro de Virología Animal. "El tema es que no alcanza con testear solamente. En Chile fallaron en el aislamiento: al principio tuvieron cuarentena por comunas, pero había flujo entre unas y otras, la gente cruzaba para ir a correr. Cuando lo advirtieron y pusieron la cuarentena más dura, ya era un poco tarde", agrega.

Detectar los casos estrechos

El asunto, afirman, es qué se hace con los casos una vez que el resultado es positivo. En ese sentido, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con una guía establecida el 10 de mayo, es detectar a los casos estrechos para reducir la dispersión de un virus cuya principal virtud parece ser la de encontrar nuevos huéspedes. Y a eso sumarle un rastreo de posibles contagiados. "El rastreo es que cuando una persona da positivo se entreviste a la gente que estuvo en contacto con ella, se recolecten los números de teléfono y se pongan las autoridades de salud en contacto y al menos indicar aislamiento de 14 días por altas chances de tener el virus y en algunos casos testear también a algunos de ellos", dice Rodrigo Quiroga, investigador del Conicet y docente de la Universidad Nacional de Córdoba.

Eso implica un gran esfuerzo en cuanto a recursos humanos, además de la decisión de llevar a cabo semejante tarea. Gran Bretaña y Alemania pudieron disponer de 25.000 personas con esa finalidad, cuenta Quiroga. A su escala, fue algo que pudieron repetir con éxito las provincias de Córdoba y Santa Fe. Pero aún no la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires.

"Una norma es tener cinco rastreadores por cada caso activo. Es una estimación grosera, pero en ese cálculo serían solamente 3500 para ciudad de Buenos Aires", agrega Quiroga. El ministro de salud porteño, Fernán Quirós, en declaraciones televisivas, dijo: "Tenemos cerca de 1000 rastreadores y hemos hecho un acuerdo con la Universidad de Buenos Aires (UBA) para que los alumnos nos ayuden a ampliar y masificar esa estrategia". Y admitió las dificultades para llevar esta estrategia a una escala tan alta.

"Quizá tendríamos que haber empezado un poco antes en organizar el rastreo", concedió ayer el ministro de Salud, Ginés González García, en una reunión por Zoom con miembros de la Red Argentina de Periodismo Científico (Radpc), donde también explicó que al comienzo de la pandemia el esfuerzo se enfocó en equipar terapias intensivas con respiradores, conseguir recursos humanos y coordinar con las provincias.

El sistema de rastreo se ha hecho en la provincia de Buenos Aires, en Villa Azul. En cambio, el operativo Detectar (Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Terreno de Argentina) del Ministerio de Salud de la Nación es un testeo activo en lugares donde circula el virus y se lleva a hisopar a quienes tienen síntomas. En sentido similar a expresiones hechas por González García y el presidente Alberto Fernández, Quiroga cree que es momento de ir a una cuarentena como la de marzo para organizar esta búsqueda. Si la sociedad está en condiciones de entenderla y aceptarla, es otra pregunta.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.