Crearon el Parque Nacional Mburucuyá
Abarcará unas 17.000 hectáreas
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Otro parque nacional, esta vez en Corrientes, integrará el conjunto de áreas protegidas argentinas, en expansión constante durante los últimos cinco años desde la creación de los parques Copo (Santiago del Estero), Los Venados (San Luis), San Guillermo (San Juan) y Monte León (Santa Cruz).
Se trata del Parque Nacional Mburucuyá, en el noroeste de la provincia mesopotámica, conformado por las estancias Santa Teresa y Santa María, unas 17 mil hectáreas de lagunas encadenadas por esteros.
La historia comenzó hace diez años, cuando el abogado y naturalista danés Troel Mindel Pedersen, aquerenciado durante décadas en Mburucuyá, se mostró interesado en transferir la titularidad de sus tierras, tal como lo hizo el perito Francisco P. Moreno.
La sanción del Senado de la Nación de la ley 25.447 permite que ahora las tierras del fallecido naturalista Pedersen se conviertan en el Parque Nacional Mburucuyá, el número 34 en el país.
En las estancias "hay dos cascos e instalaciones donde se podrán dar en concesión algunos servicios. Pronto se integrarán bicisendas para que se las pueda recorrer", manifestó Marcelo López Alfonsín, titular de la Administración de Parques Nacionales (APN).
"Estas tierras, que pertenecen a la ecorregión del Chaco y del Espinal, albergan una variedad de ambientes que incluyen bosques, esteros, pajonales y palmares, los que sirven de hábitat a numerosas especies autóctonas vegetales y animales", explicó Claudio Bertonatti, biólogo de la Fundación Vida Silvestre Argentina.
Zorro, gavilán y tuyuyú
Allí hay quebrachos blancos y colorados, timbó, palmeras yatay y pindó y cañas tacuarazú. Viven zorros pampas y del monte, carpinchos y guazunchos. Entre las aves se hallan la cigüeña, la garza, el chajá, la gallineta, el caraú y el tuyuyú.
En las orillas del río Paraná se destaca la vegetación chaqueña de pastizales. Tierra adentro, el paisaje se convierte en espinal, vegetación de zonas más secas, de hojas pequeñas y espinosas adaptadas para evitar la pérdida de agua en el ambiente.
Los islotes, sin embargo, presentan un verde selvático, emparentado con la selva paranaense. No es casual el buen estado del terreno, ya que su anterior dueño, naturalista, se dedicó a crear un reservorio de la flora y la fauna naturales de la región.
"El "riesgo país" en materia ambiental disminuye y es bueno aplaudir el hecho, aunque falte mucho para reducirlo a niveles aceptables. Para proteger al menos el 10% del Chaco, por ejemplo, el camino es aún muy largo. Pero es un objetivo posible si es jalonado por este tipo de hechos", dijo Javier Corcuera, director general de la Fundación Vida Silvestre.
Mburucuyá está a 145 km al sudeste de Corrientes. Se puede llegar desde Buenos Aires por la ruta nacional 12 y luego por las provinciales 17 y 13. El parque es atravesado por la ruta provincial 86, de Este a Oeste.



