
Cuatro historias detrás de la ley de matrimonio gay
A un año de la sanción de la norma, cuatro parejas cuentan de qué modo les cambió la vida
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A un año de la sanción de la ley que permitió que las parejas gay también pudieran decir sí, quiero, cuatro parejas cuentan de qué modo ese evento legal les cambió la vida. "Mami, hiciste historia. Si vos sos feliz, yo soy feliz", le dijo su hijo Pablo a Ramona Cachita Arévalo el día en que su madre se casó con Norma Castillo. Así, a los 69 años, ambas pasaron a constituir el primer matrimonio de lesbianas de la Argentina. "Mostramos la otra cara de la homosexualidad, no la que tienen de la gente joven -explica Norma-. Nosotras no nos casamos para mostrarnos, sino por los que vienen atrás".
Por su parte, Alberto Báez (41) y Alejandro González (32) opinan que se respira un clima de mayor tolerancia en la sociedad argentina a partir de la sanción de la ley de matrimonio igualitario. "Por ejemplo, ahora ves que en las obras sociales se habla de cónyuge sin género y no de su esposa o esposo", destacan. Alberto y Alejandro, además, conforman el primer matrimonio gay en solicitar la adopción en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Mientras que, en mayo pasado, un fallo del Supremo Tribunal de Brasil legalizó la unión civil homosexual en ese país y el 25 del mes último se aprobó el matrimonio gay en el estado de Nueva York, Estados Unidos, el 15 de junio último se comenzó a tramitar el primer divorcio gay de la Argentina.
Más allá de estos lógicos derroteros de la actualidad, Claudia Castro (35) y Flavia Massenzio recuerdan la emocionante madrugada del 15 de julio del año pasado, cuando se sancionó en el Congreso la histórica ley: "Después de la fuerte energía que se vivió ese día en la plaza pensás que podés cambiar todo", aseguran.
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