
Cuatro muertos y 41 heridos por un choque de colectivos
Impactaron de frente dos internos de la línea 174; las ambulancias demoraron media hora
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Un violento choque frontal entre dos colectivos de la línea 174 conmovió ayer a Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza, y dejó como resultado cuatro muertos, entre ellos el chofer de uno de los vehículos, y 41 heridos, varios de ellos con lesiones de gravedad que anoche, al cierre de esta edición, eran tratados en varios hospitales de la zona oeste del conurbano bonaerense.
El accidente se produjo a las 19.15 en la esquina de Villegas y Cerrito, cuando chocaron prácticamente de frente los internos 930 y 992 de la línea 174, operada por el grupo Plaza. El impacto fue brutal, como quedó evidenciado por las quebradas estructuras delanteras de los colectivos.
Varios pasajeros tuvieron que ser rescatados entre los hierros de esos ómnibus urbanos y el cuerpo sin vida del chofer del interno 930 fue sacado del lugar luego de un intenso trabajo de los bomberos para cortar los restos de la carrocería.
Ese colectivo, que había partido de la Capital, se encontraba repleto de pasajeros por tratarse de una hora pico de regreso desde los lugares de trabajo.
La gravedad del accidente determinó que se emplease en el lugar un procedimiento sanitario de catástrofe, en el cual un médico se hace cargo de dictaminar en el lugar el orden de evacuación de heridos, según el nivel de importancia de las lesiones y de las posibilidades de atención.
Del traslado de heridos participaron 15 ambulancias del municipio de La Matanza, del Sistema de Emergencias de la provincia y del SAME de Morón, además de unidades privadas, informó el Ministerio de Salud de Buenos Aires.
Los heridos fueron llevados al Hospital Posadas, al Policlínico San Justo, al Instituto Haedo y al Hospital Paroisien. Sólo trascendió la identidad de uno de los fallecidos, identificado como Luis Olmedo.
Anoche no se conocían las causas del accidente, aunque las especulaciones de las personas que presenciaron el choque hacían referencia tanto a una falla mecánica en los frenos de una de las unidades como a un problema físico de un conductor.
Dada la magnitud del hecho, concurrió al lugar el ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, que tuvo que dar explicaciones frente a las denuncias de los vecinos sobre el tiempo que tardaron las ambulancias en llegar al punto del accidente. Zin confirmó que en el Policlínico San Justo se recibió el alerta a las 19.15 y que la primera ambulancia llegó a las 19.43. Atribuyó el ministro esa demora al intenso tránsito en la zona.
Ante la tardanza de los médicos, los testigos del accidente aseguraron que fueron los vecinos los primeros en intentar colaborar con las víctimas. Aquellos que estuvieron presente en el momento del choque indicaron que se vivieron momentos de mucho nerviosismo y caos ante la falta de autoridades idóneas para enfrentar la situación. Incluso un sacerdote de la zona, el padre Pablo, llegó al lugar y le dió la extremaunción a por lo menos una de las víctimas mortales antes de que llegaran las ambulancias.
Hasta las 21.15 continuó la evacuación de los heridos, mientras la policía bonaerense puso en marcha un dispositivo para contener a vecinos y curiosos.
Defensa del sistema
"El sistema funcionó de la mejor forma que pudo en estas circunstancias", afirmó Zin ante la prensa, minutos antes de que los vecinos protestasen por lo que consideraron la falta de atención a los heridos.
Comentó el ministro que había conversado telefónicamente con el gobernador Daniel Scioli sobre la situación. "Este año tuvimos suerte en las rutas, porque pasaron la mitad de los accidentes de cada año, y ahora pasa esto, es una fatalidad", aseveró Zin.
Trece de los 41 heridos fueron derivados al Instituto Haedo. El jefe de guardia de ese centro de salud, Alberto Maceira, afirmó que uno de ellos se encontraba en coma, con un importante traumatismo de cráneo. El resto presentaba politraumatismos, pero su estado no era grave.




