De visita en el Almirante Irízar
La exposición está abierta de 11 a 19
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A pesar de la lluvia, centenares de personas se acercaron ayer a la Dársena Norte del Puerto de Buenos Aires para recorrer el rompehielos ARA Almirante Irízar, célebre por su reciente expedición de ayuda al buque alemán Magdalena Oldendorff en el mar Antártico, y la corbeta ARA Uruguay, declarada Monumento Histórico Nacional en 1967.
Mientras los chicos corrían por las cubiertas del Irízar, los mayores no se perdían ni un solo detalle de los relatos de sus marinos sobre la aventura antártica. "Vivimos muy intensamente la campaña de rescate del buque Oldendorff y me pareció oportuno que la nena lo conociera por dentro", dijo el abogado Ricardo Esparis, que llevó a su hija de 7 años.
Todos los fines de semana, de 10 a 18, hasta que en diciembre parta para una nueva campaña antártica, se podrá conocer el interior del rompehielos y descubrir el sistema que impulsa los motores, así como su moderno equipo de radares. Los colegios e instituciones pueden organizar visitas guiadas de lunes a viernes.
Una de las mayores atracciones es la de revivir la hazaña marina de la Expedición Cruz del Sur en el hangar de su segunda cubierta, donde montaron una muestra fotográfica sobre la vida de a bordo.
"Nunca había ido a la Antártida en invierno. Amanece a las 5 y a las 6.30 ya no se ve nada. Uno vive desorientado, como perdido en el tiempo y el espacio todo el día", comentó el cabo segundo Federico Frías, cocinero del Irízar y guía de los que visitan la embarcación. Y agregó: "Lo más impresionante es escuchar los hielos que se estrellan contra el buque; parece que lo estuvieran rasgando".
A un lado del rompehielos está su predecesor, la corbeta ARA Uruguay, que participó en numerosas misiones, como el rescate de Otto Nördenskjold. "Estoy mal con lo que estamos viviendo en el país. Cuando tocó la Banda de Patricios me puse a llorar. Visitar los buques me ayuda a creer que seguimos siendo un país", explicó, conmovido, el taxista José Luis Delbarco, cuando bajaba junto con sus dos sobrinas. "Es como pisar parte de la historia de la patria", exclamó.
Y sobre la Dársena Norte, ayer, la gente pudo recorrer una exposición de empresas proveedoras de las Fuerzas Armadas, abierta también hoy de 11 a 19. Allí, los chicos tienen la oportunidad de imaginarse en una guerra, detrás de las ametralladoras de las lanchas y los botes de la infantería de marina.



