
Decibe faltó a dos audiencias en la querella de Salonia
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La ministra de Educación, Susana Decibe, se negó a enfrentarse cara a cara en sede judicial con su antecesor Antonio Salonia, a quien en julio último responsabilizó de haber encabezado en el Palacio Pizzurno una gestión en la que se "ejercía la más antigua de las profesiones", en referencia a la prostitución.
Al sentirse agraviado, Salonia presentó una querella en el Juzgado Criminal y Correccional Nº 2, a cargo del doctor Jorge Luis Ballesteros, quien convocó a dos audiencias conciliatorias a las que Decibe no concurrió.
Si bien la primera audiencia se frustró porque coincidió con el viaje de la ministra a Gran Bretaña, como parte de la delegación oficial que acompañó al presidente Menem, ante la segunda convocatoria -fijada para el 11 de noviembre- Decibe pidió al magistrado ser eximida de concurrir personalmente y ser representada por su letrado, Ignacio Irurzun.
El juez Ballesteros rechazó la petición y, en desacuerdo con ello, la ministra presentó una apelación, lo que demora la sustanciación del juicio.
"En las causas penales es de rigor que el querellado y el querellante concurran personalmente a las audiencias de conciliación. La actitud de Decibe es una maniobra dilatoria para llevar el pleito más allá de la feria judicial", expresó Salonia, en diálogo con La Nación .
"Yo iré a todas las instancias judiciales. Necesito que la Justicia se expida porque la ministra me agravió profundamente y me provocó un grave daño moral", dijo Salonia, que fue el primer ministro de Educación del presidente Menem, entre julio de 1989 y diciembre de 1992.
Salonia reveló que hubo gestiones oficiosas, a través de amigos en común, que intentaron un acercamiento personal entre ambos. "Pero yo no acepté. Las declaraciones fueron escandalosas y públicas. Merecen una retractación pública y no explicaciones personales", dijo el ex funcionario, hoy alejado del gobierno menemista.
Las imputaciones
A la instancia judicial se llegó luego del intercambio de cartas documento en las que Salonia exigió una retractación, a lo que la ministra nunca accedió.
En declaraciones publicadas por la revista Gente el 23 de julio último, Decibe había señalado que en los pasillos del Palacio Pizzurno se ejercía "la más antigua de las profesiones" y que "las oficinas hacían las veces de casa, con televisor incluido". Las afirmaciones fueron desmentidas más tarde por el actual jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, que sucedió a Salonia en el Ministerio de Educación y tuvo como colaboradora inmediata a Decibe a partir de 1993.
Salonia se sintió agraviado por las afirmaciones de Decibe y fundamentó la querella en que "las declaraciones comprometen gravemente mi buen nombre y honor, una reputación pública y privada jamás puesta en tela de juicio hasta el momento en que se origina este verdadero bochorno. Esa reputación se ha visto profundamente afectada por la irresponsabilidad de una ministra de la Nación, que sin la menor prueba me imputa, en el peor de los casos, responsabilidad delictiva, y en el mejor, suma incompetencia profesional".






