
Denuncian robos en el Náutico Escobar Country Club
Dicen que los ladrones viven en el lugar
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En los últimos meses entraron a robar en su casa cinco veces. Pero la abogada Lucía Mercedes Duffau no vive en un lugar inseguro, donde falte vigilancia. Desde hace 10 años tiene una casa en el Náutico Escobar Country Club (NECC). Cansada de que los días de semana, cuando ella y su familia están en la ciudad de Buenos Aires, los delincuentes ingresen en su propiedad, decidió denunciar los hechos que ocurren en el barrio privado desde febrero pasado.
Lo que más le llamó la atención a Duffau es que los elementos que se llevaron de su casa no son de un gran valor. La última vez que entraron en su propiedad los ladrones sustrajeron cinco CD, pero dejaron las cajas. En otra oportunidad le robaron el control remoto de la televisión y un cortante tipo cutter.
El hecho que más preocupó a Duffau fue el que ocurrió el 21 de septiembre pasado. Ese día, uno de sus ocho nietos, de cuatro años, halló en un cantero de su casa una jeringa con una aguja.
LA NACION intentó comunicarse con el gerente de la administración del NECC, Luis Menéndez, pero personal de la guardia de seguridad informó que estaba en una reunión y que cuando tuviera tiempo se iba a comunicar telefónicamente con la Redacción.
En el último boletín informativo que distribuyó la Comisión Directiva del NECC a los copropietarios se admite que es creciente la ola de denuncias por robos en el barrio privado, y hasta se sugiere que quienes sustraen objetos vivirían en el propio barrio. En uno de los puntos sugeridos para tratar de prevenir estos hechos se escribe: "Hable con sus hijos, entérese de las actividades que realizan en el club, muchas veces los actos de vandalismo son protagonizados por menores".
Solicitada con bronca
La bronca de Duffau la llevó a publicar una solicitada en la edición del miércoles último de LA NACION. En la misiva, la vecina del NECC sostuvo: "Soy copropietaria del Náutico Escobar Country Club, donde se han perpetrado reiterados robos, ejecutados presuntivamente por menores vándalos. Denunciemos a la autoridad policial todo hecho ilícito que nos afecte".
Según le habrían dicho a Duffau, los ladrones vivirían en el barrio cerrado. "Son hijos de personas que viven en el NECC, por las cosas que se llevan creemos que son adolescentes. Es increíble que nos tengamos que cuidar de la gente que es vecina nuestra", sostuvo la abogada a LA NACION.
La vecina del barrio cerrado acusó: "Los administradores saben quiénes son los ladrones, pero deben de ser amigos de alguien influyente o hijos de personas importantes, por eso los protegen. Hoy en día uno vive con el enemigo. Esta denuncia no es una calumnia, es una realidad".
Duffau le envió una carta documento a la Comisión Directiva del NECC y otra a la empresa de seguridad que se encarga de la vigilancia interna del barrio cerrado, pero todavía no recibió respuesta alguna. "Todo lo quieren solucionar puertas adentro del country."
Por el último robo, en el que los delincuentes habrían ingresado por la ventana de la cocina o por la de la habitación de servicio, la abogada hizo la denuncia en la seccional policial del Barrio Parque El Cazador, con jurisdicción en el NECC. En la causa tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 5 del Departamento Judicial de Zárate-Campana.
Una fuente policial explicó a LA NACION: "No es lo mismo hacer prevención del delito en un lugar abierto que en un barrio cerrado".
La intención de la abogada es que con su queja otros vecinos se animen y hagan la correspondiente denuncia policial de los robos. "Quizá los demás copropietarios están acostumbrados a hacer la vista gorda, pero yo no voy a ser complaciente con el delito. Lo único que falta es que en un barrio cerrado, donde pagamos expensas altas que incluyen la seguridad privada, tengamos que poner rejas para evitar los asaltos. No me sirve que para preservar el country los administradores traten de tapar los hechos", concluyó la abogada.


