
Deportaron a Bolivia a una familia argentina
Una mujer y sus dos hijos volvían al país por Jujuy;como les habían robado los documentos, la Gendarmería los expulsó
1 minuto de lectura'
El celo del Gobierno por controlar la inmigración ilegal a veces llega demasiado lejos: dos adolescentes argentinos y su madre -una boliviana radicada aquí hace 15 años- fueron expulsados del país y deportados a Bolivia porque la Gendarmería y la Dirección de Migraciones creyeron que eran extranjeros indocumentados.
La familia Sánchez Gorena vivió dos semanas de una confusión novelesca, en la que dicen haber sufrido maltratos físicos y psíquicos, y que terminó con un resultado preocupante: la mujer perdió su trabajo por la demora en su regreso a Buenos Aires.
Todo empezó en La Paz. Valentina Sánchez Gorena había viajado a su tierra de origen con sus hijos -Marcos y Lino, de 16 y 18 años, respectivamente-. Allí, en la calle, le cortaron la cartera y le robaron su DNI argentino, los de sus hijos y 750 dólares.
El 21 de diciembre último, la mujer hizo la denuncia ante la Policía Técnica Judicial de Bolivia, donde le dieron la certificación Nº 3.930.427 por el hurto de los documentos.
El 27 de diciembre comenzaron su regreso a Buenos Aires en ómnibus. Comieron, a las 21, en un parador del camino sin saber que sería el último alimento que consumirían en los próximos dos días y medio.
"Tras cruzar la frontera, en La Quiaca, mostré las partidas de nacimiento de mis hijos, la fotocopia de mi DNI y el certificado de la policía boliviana. El gendarme consultó en la computadora y dijo que todo estaba bien", contó Valentina a La Nación , ya en Buenos Aires.
El ómnibus en el que viajaban rumbo a la Capital se detuvo en Purmamarca, Jujuy. Allí, un gendarme pidió documentos a los 63 pasajeros. Tras revisar los de Valentina y los de sus hijos, les ordenó bajar. "En ese momento, llegó la "doctora de Migraciones" en una camioneta manejada por otro gendarme. En la parte de atrás llevaban a seis bolivianos", recordó el menor de los hijos.
Esa mujer les gritó que "el certificado y las partidas no tenían validez porque carecían de fotos" y los acusó de haberlos robado, según Valentina. "Entonces me arrodillé, mientras los gendarmes se reían, y llorando les supliqué que se comunicaran con mi trabajo, donde debía presentarme al día siguiente", relató.
Pero, como respuesta, la funcionaria ordenó que los detuvieran hasta su regreso.
Según el comandante Luis Alberto Martín, jefe de la Sección Jujuy de Gendarmería Nacional, la "doctora" es en realidad Cecilia Centurión, delegada de Migraciones de esa provincia y responsable de la expulsión. Martín dijo, además, que la familia había presentado sólo fotocopias de las partidas de nacimiento. La Nación intentó hablar con Centurión, pero ésta prefirió no hacer declaraciones.
Al frío de la noche
Purmamarca está en la puna jujeña, donde por la noche la temperatura baja hasta cero grado. Pese al frío, los gendarmes obligaron a Valentina y a sus hijos a pernoctar a la intemperie, según denuncian. "Les pedimos agua y comida, pero no nos dieron", se quejó Valentina.
Al otro día los trasladaron al cuartel central de Gendarmería de la capital provincial. "Allí -según recordaron- nos encerraron bajo el rayo del sol en un corral de 2 por 2 hecho de alambre tejido." Cuatro horas más tarde les tomaron declaración.
"A gritos y empujones nos subieron en un camión que tenía adentro cuatro celdas de hierro con cadenas", dijo el menor de los hijos. Los llevaron medio desmayados hasta la sede de Migraciones jujeña, donde les dieron un vaso de agua para los tres: el primero en 17 horas.
Allí se enteraron de que Centurión había ordenado que los llevaran de vuelta a La Quiaca. El 31 de diciembre, a la noche, los expulsaron del país.
Los dejaron en Villazón. Casi sin dinero, la mujer decidió viajar a La Paz para denunciar el hecho ante la embajada argentina. Sus hijos permanecieron en Tarija hasta su regreso.
Dos días después, el consulado argentino en Tarija les otorgó pasaportes provisionales y cien dólares. Cruzaron la frontera sin problemas.
Una vez en Buenos Aires, Valentina perdió su trabajo como empleada de limpieza en una agencia por presentarse diez días más tarde de lo debido. Un vocero de Migraciones dijo que el caso "está en estudio".
Intervendrá el Congreso
El caso de la familia Sánchez Gorena será tratado esta semana en la Cámara de Diputados y podría derivar en un pedido de informes al ministro del Interior, Carlos Corach, que tiene a su cargo la Dirección de Migraciones y la Gendarmería Nacional.
El diputado radical por Jujuy, Alejandro Nieva, señaló: "Si los chicos no hubieran presentado la documentación, las autoridades podrían haber determinado de otra manera su identidad. De esa forma, no hubiera sucedido la barbaridad de que dos argentinos fueran echados de su propio país".
Según el legislador, la Cámara puede decidir citar a los responsables de Gendarmería en Jujuy y a todos los posibles culpables de la odisea que vivieron Valentina Sánchez Gorena y sus dos hijos, de 14 y 16 años, a quienes se les prohibió la entrada en el país pese a ser ciudadanos argentinos. "Llamaremos al recinto a quien fuere necesario", indicó Nieva.
Debido al inconveniente, la mujer perdió su trabajo como empleada de limpieza en una agencia, por presentarse diez días más tarde de lo estipulado.
1
2Encontraron un fósil de la Era del Hielo de más de 100.000 años cerca de Miramar
3Este es el nuevo colectivo que une el sur de la ciudad con el norte: cómo es el recorrido y qué barrios conecta
4Alerta en Florianópolis por más de 10.600 casos de gastroenteritis: las zonas que hay que evitar en las playas favoritas


