Desgaste laboral, gaming y trastorno por acumulación, nuevas enfermedades para la OMS

Fabiola Czubaj
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27 de mayo de 2019  • 20:38

Desgaste laboral o amenaza de perder el trabajo, uso de videojuegos sin control (gaming), necesidad imperiosa de acumular y lesiones causadas por un rayo ya se consideran, oficialmente, enfermedades o factores que influyen en la salud. En Ginebra, la asamblea general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de adoptar una nueva versión de su codificación internacional de condiciones, tratamientos y uso del sistema sanitario.

Entre otros cambios, los 194 países miembros de la OMS también aprobaron en la reunión de Ginebra no solo reemplazar el término "transexualidad" por discordancia de género, sino también que deje de ser un diagnóstico mental para entrar en la categoría de salud sexual. O incorporar, por primera vez, los trastornos y las terapias de la medicina tradicional oriental para poder conocer mejor su uso, entre otras actualizaciones. Y reconocer el síndrome de desgaste ocupacional o burnout como un problema asociado con el empleo que influye en el estado de salud y en el uso del sistema sanitario.

"No está clasificado como una condición médica", aclaró hoy la OMS a través de un comunicado. En la CIE 11, se lo define como el "resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito" y se aclara que "se refiere específicamente a los fenómenos en el contexto laboral y no debe aplicarse para describir experiencias en otras áreas de la vida". Los "signos" a tener en cuenta incluyen: falta de energía o agotamiento; aumento de la distancia mental con respecto al trabajo o tener sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo, y percepción de eficacia profesional reducida.

Para la 11» Clasificación Estadística Internacional de las Enfermedades y los Problemas de Salud Asociados (CIE 11, como se la denomina por su nombre en inglés), que los países votaron adoptar desde el 1° de enero de 2022, la OMS recibió más de 10.000 propuestas de cambios de parte de los países miembros y de organizaciones civiles.

Los países tendrán tres años para ir adaptando sus sistemas de registro para unificar las definiciones locales con esta herramienta que facilita el intercambio de información estadística y epidemiológica en el mundo.

"Hace 50 años, era poco probable que una enfermedad como la esquizofrenia se diagnosticara igual en Japón, Kenia y Brasil. Pero ahora, si un médico de otro país no puede leer en su idioma la historia clínica de un paciente, sabrá lo que significa el código CIE", explicaron desde la OMS.

Más códigos

La nueva versión contiene casi cuatro veces más códigos, aunque más simples, de enfermedades, lesiones o causas de muerte que la CIE 10, vigente desde hacía más de dos décadas. De hecho, algunos países aún están aplicando la CIE 8; los Estados Unidos, por ejemplo, comenzaron a implementar la CIE 10 hace apenas cuatro años.

En la redacción de la nueva guía participaron 1673 profesionales y 31 países hicieron las pruebas previas en el terreno, para poder definir nuevas categorías, sus términos o reordenar las que se mantendrán en la flamante versión.

"Comprender qué enferma a las personas y qué es lo que eventualmente las mata es clave para mapear las tendencias de las enfermedades y las epidemias, decidir cómo programar los servicios de atención, asignar el presupuesto de salud e invertir en mejorar los tratamientos y la prevención", informó la OMS a través de un comunicado durante la 72» Asamblea Mundial de la Salud, que finaliza hoy en el Palacio de las Naciones de la ciudad suiza.

La CIE 11, según se anticipó, amplía la posibilidad de aplicación. Además del registro clínico, se puede usar para la atención primaria, el estudio y control de la resistencia antimicrobiana, la seguridad de los pacientes, la elaboración de las estadísticas de mortalidad y morbilidad o la asignación de los recursos, el reembolso de las prestaciones o la definición de los casos por tratar.

"Fue actualizada para el siglo XXI, ya que refleja los avances científicos y médicos fundamentales, y puede integrarse bien con las aplicaciones sanitarias electrónicas y los sistemas de información -afirmaron-. Esta nueva versión es totalmente electrónica, permite registrar más detalles y es mucho más fácil de usar y aplicar, lo que reducirá la cantidad de errores y los costos, y hará que sea mucho más accesible, en especial en aquellos entornos con bajos recursos".

Sin juicio

Desde el año pasado, cuando se dieron a conocer los cambios de la CIE, el equipo redactor de la nueva versión aclaró que la inclusión o la exclusión de una categoría o sus subcategorías no era "un juicio" sobre "la validez" de un trastorno, una lesión o una enfermedad, ni la efectividad de un tratamiento. También señalaron las consecuencias que puede tener la codificación en la prestación y el acceso a los servicios, su financiamiento y su cobertura.

Así, por ejemplo, en la incorporación de condiciones relacionadas con la salud sexual no siempre coincide la evidencia científica con la cultura. "La CIE 6, que se publicó en 1948, clasificó la homosexualidad como una enfermedad mental porque se la consideraba una desviación de la norma que se manifestaba en un trastorno de la personalidad; el término se eliminó de la CIE y otros sistemas de clasificación de las enfermedades en la década del 70", se explicó.

Junto con la salud sexual, la medicina tradicional de Oriente que usan millones de personas en el mundo son dos nuevos capítulos de esta versión, en la que la salud mental incluye el trastorno por uso de videojuego entre las conductas adictivas, como el trastorno por acumulación, ya sea por la incapacidad de desecharlos o por la compra excesiva.

El año pasado, Lubna Alansari, subdirectora general de Mediciones y Sistemas de Medición de la OMS, dijo tras el anuncio de los cambios en la nueva versión: "La CIE es una piedra angular de la información sanitaria y la CIE 11 ofrecerá una visión actualizada de los patrones de la enfermedad".

La guía, en cifras

55.000

Códigos únicos

Son las definiciones que incluyó la OMS en la actualización de su lista de enfermedades, comparado con 14.400 en la versión anterior.

1673

Profesionales

Son los que participaron de la redacción de la nueva codificación que la OMS adoptó en la 72» Asamblea Mundial de Salud, en Ginebra.

31

Países

Son los que hicieron las evaluaciones en el terreno de las nuevas definiciones incorporadas en la codificación.

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