
Desvalijan a 35 turistas en Ezeiza
A la salida del aeropuerto, tres ladrones se mezclaron entre los pasajeros de un ómnibus charter.
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Mas de treinta turistas, en su mayoría ingleses e italianos, fueron desvalijados por un grupo de delincuentes armados cuando viajaban desde el aeropuerto internacional de Ezeiza hacia el microcentro porteño en un ómnibus de la empresa de transporte Manuel Tienda León.
El hecho, ocurrido anteayer por la mañana, pero dado a conocer ayer por la policía, tuvo una característica inusual: los ladrones viajaban entre el pasaje del colectivo disimulados entre los reales viajeros.
No fue la única particularidad del caso. Aunque los damnificados radicaron la denuncia correspondiente en la comisaría 4a. de Ezeiza, frente al Barrio Uno de ese partido, las actuaciones fueron giradas a la Policía Aeronaútica Militar (PAN), con jurisdicción en la zona del aeropuerto internacional.
Por eso, la causa quedó a cargo del juez federal de Lomas de Zamora Alberto Santa Marina que, entre sus primeras medidas, instruyó a la PAN para que se incaute de la cinta de video que registró el paso del ómnibus por los controles de salida de la aeroestación, con el objeto de intentar identificar a los delincuentes.
Como un turista más
Según el relato policial, después de las 9 de anteayer, cuando terminaron los trámites migratorios y de Aduana, más de una treintena de pasajeros de vuelos que acababan de llegar de Londres y de Roma pasaron por el puesto de la empresa Manuel Tienda León, y compraron su boleto para llegar hasta la capital.
Entre ellos, tres sujetos se mimetizaron entre los pasajeros, en su mayoría extranjeros. Quizás por el agotamiento físico producido por el vuelo prolongado, los turistas no advirtieron la presencia de extraños.
Apenas fuera del perímetro del aeropuerto, por la autopista Riccheri frente al Barrio Uno de Ezeiza, los tres falsos turistas abrieron sus bolsos y sacaron cuchillos y armas de fuego, explicó la policía.
Uno de los sujetos intimidó al chofer y, sin darle tiempo para reaccionar, le quitó el teléfono celular y arrancó de un tirón el equipo de radio con el que estaba equipada la unidad.
Los cañones de sendos revólveres que llevaban los otros dos ladrones fue, quizá, una de las primeras visiones de nuestro país que tuvieron los turistas extranjeros, muy a su pesar.
Con la situación dominada, el resto fue casi un trámite: uno por uno, los absortos pasajeros -unos 35, calcularon las fuentes policiales- fueron despojados de absolutamente todos sus objetos de valor. Un festín de dinero en moneda extranjera y relojes importados.
Poco tiempo después, cuando el ómnibus había llegado a la altura del Mercado Central, los tres sujetos dieron por concluido el golpe.
Ordenaron al chofer detener la marcha, bajaron y, rápidamente, subieron a una camioneta -una Renault Trafic, precisaron los testigos- en la que viajaban otros dos secuaces de la banda y que seguía de cerca al coche de Manuel Tienda León. Nadie recuerda en qué dirección huyeron.
La renovada calma hizo que chofer y pasajeros volvieran a la realidad y repasaran las pérdidas: el conductor había sufrido un corte de arma blanca en el cuello, producido durante la amenaza que sufrió mientras manejaba; para los pasajeros, era la hora del recuento de lo robado.
Chofer y pasajeros llegaron en el mismo ómnibus hasta la comisaría 4a. de Ezeiza, en el Barrio Uno, donde algunos de los damnificados radicaron la denuncia. El expediente fue remitido, por una cuestión jurisdiccional, a la PANy a la justicia federal.
Las fuentes no precisaron ayer el monto de lo robado, aunque las primeras estimaciones indican que el botín rondaría los 30.000 dólares, entre dinero contante y sonante, cheques de viajero, tarjetas de crédito, cámaras fotográficas y de video, y pasaportes.
Ayer, un directivo de la empresa Tienda León, que se identificó como Diego Tortonese, afirmó que muchas de las víctimas eran ciudadanos extranjeros y dio algunas otras precisiones: "Es difícil estimar cuánto dinero fue robado ya que, por ejemplo, a un inglés le sacaron 1200 dólares y a otro turista sólo 180".
El vocero aclaró también que el monto efectivo de lo robado sólo podrá ser conocido cuando todos los damnificados realicen la denuncia y cuantifiquen el valor de sus pérdidas.
El nuevo robo a turistas trajo a la memoria un episodio ocurrido hace dos años: una turista inglesa que viajaba en un remise desde Ezeiza hacia el microcentro fue asaltada por el chofer, que la dejó abandonada en la calle.
La atribulada turista hizo "dedo" en la ruta hasta que se detuvo un Renault 12. Pero este hombre distó mucho de ser un "salvador" para la visitante, a quien golpeó salvajemente antes de violarla y dejarla, nuevamente, tirada al costado de la ruta.





