
Dos acusados por el crimen de la playa
Los avances en la causa aplacaron la indignación de los vecinos; creen que dos hombres cometieron la violación y homicidio
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SANTA TERESITA.- Ayer retornaba la calma a esta ciudad, tras la indignación de los vecinos que atacaron a piedrazos la comisaría local e incendiaron un patrullero, al querer linchar a Darío Svich, el principal acusado de la violación y el asesinato de la adolescente Mara Matheu, de 16 años, cuya situación procesal se complicó aún más, cuando la Justicia recaratuló la causa en las últimas horas y quedó imputado por delito de homicidio agravado.
Pero Svich no habría actuado solo aquella madrugada del lunes último, cuando la menor fue violada en un alejado médano de las playas de esta ciudad y luego fue estrangulada y atada a un árbol de tamarisco. Los investigadores creen que otro de los detenidos, un sospechoso que habría sido identificado como Diego Busso, estuvo en la escena del crimen.
Además de Svich y de Busso, hay otras tres personas detenidas por encubrimiento: un policía bonaerense, la hermana del uniformado y la mujer de Busso.
Fuentes de la investigación dijeron que fue la suegra de Busso quien lo delató. La mujer declaró ante los investigadores que, a las 6 del lunes, Busso había llegado a su casa totalmente embarrado y con un teléfono que no le pertenecía. Al parecer, era el celular de Mara.
Los mismos informantes confiaron a LA NACION que ese teléfono fue vendido por la mujer de Busso a la hermana del policía, que, hasta su detención, prestó servicios en un destacamento de Mar del Tuyú. Ayer fue puesto en disponibilidad.
Según los investigadores consultados por LA NACION, Busso le habría dado el chip del teléfono de Mara a su mujer y, ésta luego se lo habría vendido a la hermana del policía. El uniformado, según las fuentes, le habría dado un teléfono a su hermana.
Según los investigadores, Svich y Busso habrían tenido alguna participación directa en el crimen, mientras que los otros tres detenidos están sospechados de encubrimiento.
La Justicia ahora trata de establecer cuál es el vínculo que uniría a Svich con Busso. Se sabe que el principal sospechoso trabajó como conserje en el hotel Sorrento de esta ciudad, hace cuatro años. Así lo aseguraron distintos vecinos que describieron al imputado como un hombre pintón. "Sabía hablar francés y era bien educado. No tenía pinta de asesino", dijo un vecino que prefirió no revelar su identidad.
Esta vez, Svich eligió el hotel San Remo para alojarse, situado a 350 metros del médano donde fue encontrado el cuerpo sin vida de Mara. En el vestíbulo de este hotel el sospechoso tuvo una fuerte discusión con una de las empleadas, a la que le dijo: "Tené cuidado que ya colgué a una en los médanos". La mujer se asustó y lo denunció. Y Svich fue detenido.
Para evitar nuevas complicaciones con los vecinos, la policía bonaerense decidió trasladar a Svich a otra dependencia, en Dolores. Lo mismo hizo con los otros cuatro sospechosos que fueron alojados en distintos destacamentos policiales de la costa atlántica.
Sorpresa en la policía
El jefe Distrital del Partido de la Costa, Edgardo Lueiro, aún no podía salir de su asombro por la reacción de la gente. "Entendemos el estado de ánimo de los vecinos, pero el caso está encaminado. Nosotros no reprimimos y sólo tratamos de impedir que se produzca una tragedia", dijo a LA NACION el jefe policial.
Ayer, a la comisaría no le había quedado ni un sólo vidrio sano. Unicamente, como si se tratara de un milagro, quedó intacto el cofre de cristal de la Virgen María, que protegía el ingreso en el edificio, el sector más dañado por la ira de los vecinos.
La protesta había comenzado en la tarde de ayer, cuando los vecinos se autoconvocaron frente a la comisaría para impedir que el hasta entonces único detenido por el crimen de Mara sea trasladado a otra dependencia policial.
En esa ocasión fue dañado el único patrullero de la comisaría y sufrieron heridas cuatro policías, uno de los cuales tuvo que ser internado.




