Dos escuelas que esperan decisiones
Los vecinos reclaman su construcción; una cuenta con un crédito del BID, pero no hay acuerdo para levantarla
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En la esquina de Irigoyen y Simbrón, en Villa Real, podría levantarse un monumento a la burocracia. Los vecinos piden desde hace años que se construya una escuela en parte de un terreno que pertenece al Estado y fue cedido a la Ciudad. Tienen el lugar. También tienen acordado un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo de 970.000 pesos. Lo único que no tienen es la escuela.
El predio pertenece al Organismo Nacional de Administración de Bienes (Onabe). Está en las calles José Pedro Varela, Irigoyen, Simbrón y Bruselas. El 13 de abril de 2000 fue entregado en tenencia precaria a la Ciudad a través de un convenio que el Ente Nacional de Administración de Bienes Ferroviarios (antigua denominación del Onabe) había suscripto con el Gobierno de la Ciudad. Se acordó que allí se haría una plaza.
El predio está dividido en 11 parcelas, de las cuales nueve fueron parquizadas. En las dos restantes la comunidad reclama, desde hace siete años, la construcción de la Escuela Primaria N° 13 Distrito Escolar 17, que hoy funciona en Cortina 2449, en un inmueble alquilado por la Ciudad.
Pero aquí viene el problema. El jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, inició las gestiones para que el Onabe modifique la cláusula del convenio y la amplíe para "uso educativo".
Paralelamente, la Legislatura de la Ciudad sancionó, en marzo último, una ley que establece nuevas normas de zonificación y de uso de las parcelas 7 y 8, donde se proyecta la escuela. El BID acordó un crédito de 970.000 pesos para la construcción de esta escuela, pero exige que la Ciudad cuente con el título dominial del terreno.
"La Dirección de Infraestructura Escolar tiene listo desde 2001 el anteproyecto consensuado con las autoridades escolares para su presentación en el BID. Sería una pena que se perdiera una escuela cuando existen el predio y el dinero para construirla. Más aún cuando existe tanta necesidad en la zona de una escuela", lamentó Sandra Dosch, la diputada del Frente Grande que presentó el proyecto de rezonificación.
Fuentes de la Secretaría de Educación dijeron a LA NACION que estaba todo listo para construir la escuela y que sólo faltaba que la Ciudad contara con la tenencia definitiva del predio.
Funcionarios del Onabe, en cambio, aseguraron que el gobierno porteño no cumplió con lo acordado. Y que debería hacer una nueva presentación ante el actual director ejecutivo, Francisco Mirabella, para solicitar la tenencia definitiva: "Les respondimos en marzo y en abril, pero ellos nunca hicieron una presentación formal", se excusaron.
El gobierno porteño responsabiliza al Onabe. El Onabe culpa al gobierno porteño. Y, mientras tanto, los vecinos de Villa Real esperan que se construya la escuela desde hace siete años.
***
En Villa Pueyrredón no tienen más suerte que en Villa Real. Silvia Ibáñez está ante un dilema. Su hija Bárbara está en séptimo grado, pero no se sabe dónde cursará el secundario, porque donde viven la falta de escuelas medias se convierte en un problema.
No es la única que se lamenta. Varios padres del distrito se quejan por la falta de establecimientos de educación media. "Sólo existe uno que tiene 120 vacantes por año, para alrededor de 1000 alumnos que terminan la primaria en las escuelas del distrito", aseguró Ibáñez.
Por eso los padres que integran la Comisión de las Cooperadoras Escolares del distrito, llamada Entre Todos, convocaron a otros papás de la zona a firmar un petitorio y a concurrir a una asamblea que realizarán mañana, en la que expondrán el problema a funcionarios y diputados.
El tema tiene una larga historia. El 10 de diciembre de 1998 -por iniciativa de la comunidad del distrito- se aprobó en la Legislatura de la Ciudad la ley N°126/98, que declara "de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble ubicado en la calle José Cubas 2444 entre Zamudio y José G. Artigas". En el segundo artículo establece que "el predio será afectado a la Secretaría de Educación y será destinado a la creación de un complejo educativo para el funcionamiento de una escuela de nivel medio y de una escuela infantil". Pero pasaron tres años desde la promulgación de la ley y la escuela no se construyó. Falta incluso ejecutar la expropiación del terreno, valuado en 300.000 pesos.
Este caso, sin embargo, parece tener arreglo. Esta tarde los miembros de la Comisión de Educación de la Legislatura se reunirán con funcionarios de las secretarías de Educación y de Hacienda para encontrar una solución.
Bárbara deberá seguir el secundario en otro barrio. Sin embargo, Silvia Ibáñez tiene fe en que Franco, su hijo de seis años, pueda cursar el secundario en la nueva escuela.
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