
Dramático robo con rehenes en Tigre
Dos delincuentes asaltaron un bar en pleno centro e intentaron escapar con tres escudos humanos
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Los asaltos con toma de rehenes siguen azotando al Gran Buenos Aires. Hace diez días fue en Quilmes, ayer le tocó el turno a Tigre. Fueron más de dos horas de tensión y dramatismo en un bar situado en pleno centro de esa ciudad. Tras asaltar el local e intentar escapar con tres rehenes, dos delincuentes, de 20 y 21 años, fueron detenidos por la policía, aunque tras un breve enfrentamiento armado, un sargento y una joven recibieron heridas leves.
Todo sucedió en la madrugada de ayer en el pool Match Point situado en Cazón y Maraboto. Pasada la medianoche, los dos delincuentes ingresaron en el bar y, tras jugar varios partidos de pool, sorpresivamente sacaron sendas armas de sus camperas de cuero, vaciaron la caja del local y robaron el dinero a una docena de jóvenes parroquianos: en total el botín no superó los 300 pesos.
No conformes con ello, los ladrones reclamaban más dinero y pertenencias -uno de ellos arrebató una botella de whisky de la barra-, pero al poco tiempo, dos efectivos que se movilizaban por la zona en un patrullero de la comisaría 1a. de Tigre advirtieron la situación en el momento en que los delincuentes intentaban escapar.
Al notar la presencia de los policías, los ladrones decidieron ingresar nuevamente en el pool y tomar rehenes.
Cerco policial
Quince minutos más tarde ya había un centenar de efectivos de la seccionales de Tigre, de San Fernando y de la Departamental San Isidro que rodeó el lugar. También llegaron comandos de los grupos Halcón y del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la policía bonaerense.
A partir de ese momento comenzó un verdadero calvario para los clientes del bar, que se extendió hasta cerca de las 3.
Un testigo, que pidió reserva de su identidad, relató lo que pasó en el local nocturno: "Los delincuentes comenzaron a golpearnos con sus armas, rompieron mesas, sillas y botellas, estaban un poco alcoholizados o drogados. Pero se pusieron más locos todavía cuando apareció la policía y no pudieron escapar; gritaban: "¿Quién llamó a la cana? ¿Quién llamó a la cana?"
Primero amenazaron con matar a todos. Luego pidieron chalecos antibalas, un automóvil y la presencia de las cámaras de TV. "De acá nos sacan con las patas para adelante", gritaban los delincuentes desde el interior del local.
Más tarde, cuando las tensas negociaciones con la policía ya no tenían retorno, la fiscal de Tigre, Beatriz Molinelli, dispuso que los jóvenes abandonen el lugar. Los malvivientes decidieron salir a la calle, lo que dio paso al momento de mayor nerviosismo.
Muy nerviosos
En la vereda, visiblemente nerviosos, los dos ladrones apuntaban con sus armas a la cabeza de dos muchachos (uno era el dueño del bar y el otro el propietario de un Fiat Uno blanco que estaba estacionado frente al local) y al mismo tiempo arrastraban en su huida a una joven de 18 años, empleada del pool.
"¡Todos atrás... no se hagan los héroes! ¿Qué quieren, que por 300 pesos matemos a alguien?", gritaban mientras abordaban el Fiat Uno.
Con los tres rehenes como escudos humanos y tras amenazar a la policía con matarlos si eran seguidos, los delincuentes escaparon en el auto por la avenida Cazón.
Pasaron a diez metros del cerco policial y de un grupo de cronistas que seguía la situación desde la vereda de la estación de servicio Sol, situada enfrente del bar. Algo estaba muy claro: la orden había sido no disparar.
No alcanzaron a recorrer 200 metros que ya los perseguía una veintena de vehículos policiales que comenzó a salir de las calles transversales.
A unas 15 cuadras de allí, sobre la ruta 197 -a la altura de la calle El Zorzal-, la policía les cruzó una camioneta en el camino y detuvo la alocada carrera de captores y rehenes.
Inmediatamente, agentes especiales de la Departamental Tigre y de otras dependencias rompieron los vidrios del Fiat Uno e intentaron inmovilizar a los asaltantes y liberar a los rehenes.
Previo a ello se registró un breve tiroteo cuyo saldo fue una herida de bala en una mano del sargento primero Daniel Beltrame. La joven empleada del pool que había sido tomada como rehén, Paola Forland, recibió pequeños cortes debido a la rotura de las ventanillas del automóvil.
Beltrame y Forland fueron trasladados a un centro asistencial de la zona donde recibieron las primeras atenciones.
Al verse rodeados, los delincuentes -que fueron identificados como Fernando Daniel Martínez, de 20 años, y Mario Daniel Rocasalva, de 21-, entregaron sus armas y fueron atrapados por los uniformados.
Quedaron detenidos en la comisaría 1ra. de Tigre a disposición de la fiscal Molinelli.
Se les imputaron los delitos de intento de robo calificado a mano armada, privación ilegal de la libertad, robo automotor, resistencia a la autoridad y lesiones.
Una modalidad que se repite
En Quilmes: el 2 del actual, dos ladrones de 20 años, tras asaltar un McDonald´s, ingresaron en una vivienda y tuvieron a una mujer y a su hija como rehenes durante siete horas.
En Flores: el 14 de mayo último, después de asaltar una vivienda, tres jóvenes tomaron a una mujer como rehén y mantuvieron en vilo a la policía por más de nueve horas.
En Mar del Plata: el 17 de mayo último, una banda armada que intentaba asaltar una sucursal del Scotiabank Quilmes mantuvo en cautiverio a quince personas durante una hora.
En Villa Devoto: el 4 diciembre último, dos ladrones de 16 y 20 años robaron una casa y mantuvieron cautiva, durante más de dos horas, a toda una familia.
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